Secuestradores operaban en moteles de Tijuana y asesinaban después de cobrar rescate

Secuestradores operaban en moteles de Tijuana y asesinaban después de cobrar rescate

La madrugada del 22 de abril, policías ministeriales del área de Homicidios Dolosos se trasladaron al parque industrial Florido, ubicado en la zona este de Tijuana. Habían recibido el reporte de un cuerpo tirado sobre una de las intersecciones con el bulevar 2000.

Al llegar al sitio, encontraron a un hombre acostado de lado en la calle con sangre derramada desde la cabeza hasta las rodillas, la cara casi pegada a la banqueta, las manos esposadas a la altura de la espalda baja y los tobillos atados con un cable. La edad, calcularon, de 40 a 45 años.

Era una de las 11 personas asesinadas en una jornada de 12 horas en Tijuana. Había recibido un tiro en la nuca y por las características del crimen, parecía un asunto relacionado con el narcomenudeo y pugnas entre grupos delincuenciales.

Sin embargo, se trataba de una víctima de secuestro, quien horas antes había sido raptada por una banda criminal investigada por 20 homicidios. El cabecilla del grupo criminal era un hombre de 37 años, tatuado en cara y cuerpo, Germán Yera.

De acuerdo a informes de la Fiscalía General del Estado (FGE), Yera se inició hace cuatro años en el robo de vehículos para luego cometer robos a mano armada, escalando así hasta llegar a secuestros y asesinatos, pero no lo hacía solo.

Germán Yera

Junto a Bruno Padilla, Luis Ávila, Joel Mascorro, José Galeana, Óscar Bautista, el delincuente comentó a perfeccionar y escalar en la estructura criminal.

Utilizaban diversas formas para secuestrar a sus víctimas, desde usar a mujeres para atraer hombres, contactar a personas para la supuesta venta y compra de vehículos e incluso, en medio de la contingencia sanitaria por coronavirus, ofrecer productos que escasean.

A las víctimas las trasladaban a moteles, en donde entraban con mujeres, cómplices de la banda, y mantenían retenidas a sus víctimas durante días hasta que, con o sin rescate cobrado, los delincuentes las asesinaran.

Secuestrado junto a su amigo

La tarde del martes 21 de abril, Esteban se encontraba sobre la banqueta frente a su casa, a un lado de una tienda abarrotes cuando su amigo, quien era propietario del comercio, le pidió que lo acompañara a un domicilio para revisar una mercancía que le ofrecían a buen precio de mayoreo.

A bordo de su vehículo, el comerciante y Esteban se trasladaron al sitio ubicado en la colonia 10 de mayo, donde los supuestos vendedores los invitaron a pasar para mostrarles varios artículos de comida.

Fue entonces que, entre el grupo de seis hombres, los sometieron entre golpes, les cubrieron los ojos, los maniataron y les exigieron números telefónicos para reclamar rescates a sus familias a cambio de sus vidas.

Esteban fue sincero. Vivía solo, no tenía familia ni dinero suficiente para pagar un rescate. Los secuestradores los separaron.

Al comerciante lo trasladaron a un motel en la Tercera Etapa del Río Tijuana, sitio que frecuentemente usaban para mantener a sus víctimas secuestradas. Junto a la banda ingresaron tres mujeres, Iliana, Estefanía y Victoria, quienes servían como cómplices.

Victoria, Estefanía e Iliana, las cómplices

A Esteban lo retuvieron hasta que, durante la madrugada, por órdenes de Germán Yera, una parte del grupo lo llevó a la zona este para quitarle la vida.

Horas después, una persona que transitaba por el lugar observó el cuerpo de Esteban y dio aviso a la Policía. En el Servicio Médico Forense aún no reclaman el cuerpo de Esteban, efectivamente no tenía familia que lo frecuentara y notara su ausencia.

El rescate

Ese mismo miércoles 22 de abril, un operativo especial a cargo el Grupo Antisecuestros de la Fiscalía General del Estado (FGE) irrumpió en el motel donde la banda mantenía secuestrado al comerciante. Lo liberaron con vida y capturaron a los seis hombres y a tres mujeres.

El grupo de secuestradores se encontraba distribuido en tres habitaciones del motel, en donde estaba retenida la víctima, a quien rescataron con vida y sin lesiones.

Germán Yera, José Galeana y Joel Mascorro

En el operativo, con ejecución casi quirúrgica, no hubo disparos ni heridos.

Al irrumpir los agentes especiales en las habitaciones de manera simultánea, los delincuentes no accionaron sus armas, uno de ellos intentó correr al baño y tirar una escuadra por la ventana, la cual fue recuperada.

La Fiscalía tenía tiempo rastreando los movimientos del grupo cuando detectaron que eran responsables de varios homicidios cuyo común denominador era que las víctimas habían sido privadas de la libertad.

Óscar Bautista, Bruno Padilla y Luis Ávila

En esta ocasión, una familiar del comerciante secuestrado, quien vivía en Estados Unidos, contactó a las autoridades de ambos países para denunciar que no podía localizar a la víctima y había recibido llamadas a su celular exigiéndole una fuerte cantidad de dinero a cambio de su vida.

Con este dato y otras pruebas recabadas por la Fiscalía, lograron dar con los secuestradores.

El operativo, según explicó el fiscal central, Hiram Sánchez, estuvo comandado por la Fiscalía General de Unidades Especializadas, a cargo de Ricardo Carpio, en el cual participaron tanto agentes del Ministerio Público como elementos de la Agencia Estatal de Investigación asignados al Grupo Antisecuestros.

Ricardo Carpio

Sánchez explicó “la propia investigación nos permitió conocer que horas antes habían privado de la vida a la persona que rescatamos”.

Detalló que, por medio de un grupo de trabajo, conformado por distintas áreas, “se empezó a detectar este modus operandi de esta organización criminal… mi reconocimiento a los fiscales que encabezan esta área y a los agentes”, refirió.

De roba carros a secuestradores y homicidas

La Fiscalía presenta la banda de secuestradores en una lámina

Germán Yera es identificado como la cabecilla de lo que inició como una célula de bajo rango, independiente de los grandes cárteles, hasta convertirse en lo que la Fiscalía considera “una empresa criminal“.

Desde 2016, integrantes del grupo delictivo habían sido detenidos por posesión de vehículo de motor robado.

Algunos no solo estaban siendo investigados por robo de vehículo al momento del operativo, sino que se encontraban bajo proceso, es decir, que el juez les otorgó el beneficio de la libertad mientras se definía su situación legal.

Yera había sido sentenciado tres veces por varios delitos, entre ellos el de robo de vehículos.

Sin embargo, la Fiscalía Regional de Tijuana nunca advirtió al juez de los antecedentes penales del delincuente y por ello lograba salir de prisión a pesar de ser reincidente.

De haber llevado un proceso cuidado, la Fiscalía hubiera logrado mantener en prisión al multihomicida desde hace años. Los secuestros y homicidios pudieron haberse evitado.

Sin embargo, la banda no solo diversificó los delitos que cometía, sino que los perpetraba al mismo tiempo.

Una de las camionetas robadas y encontradas en el operativo

En el operativo el día del rescate de la víctima, los agentes localizaron además cuatro vehículos robados, una camioneta Chevrolet Silverado modelo 2015, un Nissan Sentra modelo 2013, un Audi A4 modelo 2010 y un Toyota Camry modelo 2009.

Los vehículos pertenecían a las víctimas que habían secuestrado y asesinado.

“Detectamos que esta estructura criminal fue modificando la forma en que delinquían, en un principio era robo de vehículo, después robo con violencia, después secuestro y después homicidio”, explicó el fiscal central.

Hiram Sánchez, fiscal central

De las víctimas, la mayoría eran comerciantes y empresarios de Tijuana, pero el grupo también asesinó a otras personas por rivalidad personal y criminal.

El caso de Esteban no fue el primero en que una persona que no era el objetivo del secuestro, fuera asesinada. Los criminales ya habían privado de la libertad a la persona equivocada y al darse cuenta era igualmente asesinada.

Según explico el fiscal central “trabajadores a los que se llevaron suponiendo que eran el empresario mismo, pero fueron víctimas de homicidio”.

El sábado 25 de abril, los detenidos fueron vinculados a proceso por un juez, esto significa que la Fiscalía aportó suficientes pruebas para convencer al juez que los imputados cometieron el secuestro y homicidio de las víctimas de su más reciente secuestro.

Al haber sido detenidos en flagrancia, la Fiscalía presentó esta primera carpeta de investigación, pero cuentan con por lo menos nueve carpetas más que los señalan como responsables de diversos delitos.

En el caso de estos secuestradores permanecerán en prisión mientras la Fiscalía recaba mayores datos de prueba para demostrar su responsabilidad en este y otros secuestros.

Edición a las 17:53 horas

En una primera edición de esta nota, se informó de manera incorrecta que el abogado Miguel Ángel Escobosa Galindo había sido designado como abogado en esta causa penal, lo cual es una imprecisión.

Ni ante la Fiscalía General del Estado ni ante el Poder Judicial del Estado quedaron registros ni notificaciones de que ninguno de los acusados lo haya designado como su defensor legal.

Por lo anterior ofrecemos una disculpa al abogado Escobosa Galindo y a quien haya podido salir afectado por la imprecisión en nuestra información.

 

 

 

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