Tijuana.- Aunque la curva de contagios mantiene una tendencia hacia la baja, fueron adquiridas 10 mil pruebas de COVID-19 para vigilar el comportamiento de la pandemia, que se dispersarán entre los laboratorios que forman parte de la red estatal de vigilancia epidemiológica.
El secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, informó sobre dicha adquisición, que permitirá a los laboratorios que los están auxiliando para la detección de los casos de COVID, seguir contando con los insumos.
Indicó que entre ellos están los dos laboratorios de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), el de Cicese, el de UNAM e Infectolab, más el laboratorio estatal.
“Nosotros somos los que les brindamos los insumos, y acabamos de procurar otras 10 mil muestras, es decir, tenemos para otras 10 mil pruebas”.
Señaló que si los laboratorios privados se llegan a quedar sin insumos para practicar las pruebas se debe a un asunto relacionado directamente con sus proveedores, que no son los mismos de la Secretaría de Salud.
“Los laboratorios privados no entran del sistema de salud y su red de vigilancia epidemiológica”, aclaró.
Por ella, precisó “el que no tengan insumos es inherente a la proveeduría que ellos puedan conseguir”.
Pérez Rico dijo que lo que a la Secretaría de Salud le preocupa es mantener el modelo Centinela, que es el que se utiliza a nivel nacional para monitorear la pandemia.
Un porcentaje de los pacientes que lleguen a las Clínicas de Fiebre son muestreados y enviados a sus domicilios, de manera que pueden estimar cuántos casos hay fuera de la estadística oficial, como si se tratara de una encuesta.
Acerca de las pruebas que ofrecen los laboratorios para que los pacientes sepan si generaron anticuerpos frente al COVID-19, dijo que deben estar certificadas y avaladas por la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Pidió a la población tener cuidado con algunos tipos de pruebas, que podrían no estar reconocidas por la autoridad sanitaria, al igual que ciertos tratamientos que se ofrecen a través de redes sociales.
“Sé que hay pruebas serológicas que cuantifican anticuerpos en sangre, son muy válidas, pero otras no representan la sensibilidad que andamos buscando”, expresó.
Sobre el uso de estas en algunos laboratorios o su venta al público, aclaró “lo que queremos no es sancionar, lo que queremos es garantizar la seguridad de los bajacalifornianos y muchos de estos no son productos seguros”.
En su opinión, no es necesario que las personas sepan si tuvieron o no COVID para futuras referencias médicas, aunque es válida la duda de quienes convivieron con personas contagiadas y que asumen fueron caso asintomático.
“Esos pacientes no son los típicos que desarrollan secuelas respiratorias o de otra índole, los pacientes que desarrollan secuelas son los que han estado hospitalizados, que tuvimos que intubar y presentaron fibrosis pulmonar”.
En el contexto de una pandemia, dijo, lo importante es aislarse si existe sospecha de contagio para evitar que se propague el virus, antes que practicarse una prueba.
“No necesitamos confirmarle para que se aísle en su casa y proteja a su familia”.










































