Tecate.- Yovani Guerrero Arellano, supervisor de la Policía Municipal de Tecate, fue detenido hoy en medio de un fuerte operativo en el que participaron decenas de elementos de la Guardia Estatal, la Guardia Nacional y la Secretaría Marina, así como un helicóptero de esta última corporación.
Alrededor de las 9:00 de la mañana en la colonia Juárez, ubicada en el centro del municipio, llegaron los elementos de las distintas corporaciones a cerrar la calle Tercera, a espaldas del Hospital General, para dar cumplimiento a una orden de cateo obtenida por la Fiscalía General del Estado (FGE) para ingresar al domicilio del agente.

Las autoridades señalan a Guerrero Arellano de facilitar de información sobre operativos policiacos y detenciones al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al cual además le ofrecía protección y le permitía operar puntos de venta de droga en el municipio.
Hace menos de un año, el 11 de septiembre de 2019, el hoy detenido ingresó a las filas de la Policía Municipal. Antes de eso, trabajó como socorrista de la Cruz Roja y también como bombero en la estación de La Rumorosa.
Al momento de su detención, vestía una playera del Sindicato de Burócratas Sección Tecate (Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado, Municipio e Instituciones, Descentralizadas de Baja California), conocido por sus siglas SUTSPEMIDBC.
La Fiscalía informó, por medio de un comunicado de prensa, que al policía se le decomisaron 90 gramos de metanfetamina, 100 gramos de marihuana, así como un fusil de asalto AR-15 y una pistola calibre 9 milímetros.
Junto al oficial, fueron detenidos un hombre y una mujer, identificados como Horacio y Josie, la segunda de nacionalidad estadounidense.
Ninguno cuenta con una orden de aprehensión, pero Horacio cuenta con una averiguación previa por robo, iniciada en 2015, así como detenciones por delitos contra la salud, daño en propiedad ajena y en 2010 estuvo preso, según detalló la FGE.
Entre la información que la Guardia Estatal recabó sobre Yovani, está que el policía recibía entre 30 y 50 mil pesos al mes por parte de integrantes del crimen organizado para colaborar con ellos, llegando incluso a usar unidades de la Policía Municipal para transportar armas, dinero y drogas del grupo criminal.










































