Tijuana.- Ante los constantes reclamos por la falta de agua en algunas colonias, sobre todo de la periferia, el director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (Cespt), Rigoberto Laborín Valdez, pidió a los vecinos hablar con los delincuentes y vándalos de su colonia para invitarlos a que dejen de causar daños a los equipos.
“Los mismos colonos se dedican a destruir los sistemas de bombeo para que no tengan agua sus vecinos”, aseguró.

El problema es que lo vuelven a hacer y en caso de ser arrestados por la Policía, a los pocos días quedan libres, dijo el funcionario.
En lo que va del año, el organismo ha destinado cerca de un millón de pesos a efectuar reparaciones relacionadas con actos vandálicos.
Laborín Valdez afirmó que la población culpa a la Cespt cuando una colonia se queda sin el servicio por uno o varios días, pero muchas veces los responsables son los vándalos que viven en esa misma comunidad.
“Todavía no entiendo, estamos sorprendidos de la necesidad que hay de robarse los sistemas, no conocen el daño que hacen y la culpa es de la Cespt, dicen que no les hacemos caso ni nada… les decimos ¿por qué no hablan con Felipe y con Gerardo? que son los que se roban todo y los tienen a ustedes sin agua”, expresó.
Para los ciudadanos, reiteró que la Cespt es la causante del problema y de que no cuenten con agua, pero tienen evidencias que demuestran que una parte de los cortes se debe a actos de vandalismo.
Indicó que parte del presupuesto del área de mantenimiento se va a las reparaciones y reposiciones, recurso que pudieran destinar a obras de mejoramiento de la red.
“Parte de las fallas de los sistemas de bombeo, es a base de vandalismo”, añadió.
Incluso comentó que “son muy creativos para robarse un tubito de cobre que les pueden dar un dólar por él y de un repente no controla el agua y tenemos desbordándose un tanque para vender ese tubito a una recicladora”.
Dijo que en los últimos meses han trabajado en la creación de equipos de protección para evitar el robo y el daño a la infraestructura que la Cespt tiene en las colonias, “para ser un poquito más inteligentes que los vándalos”.
Laborín Valdez indicó que hay cuartos de control de máquinas que están “forrados” de placa de acero por dentro, para evitar que ingresen haciendo huecos en las paredes.
Los empleados de la Cespt reportan de manera cotidiana el robo de tapas, bombas, válvulas, cables de energía eléctrica y todo lo que los delincuentes puedan llevar a las recicladoras.
“Si sabes quién es el malandro que te roba todo, si lo correteas y los metes al bote, a los tres días sale”.
Lo que no saben, agregó, es que por haberse robado un pequeño tubo puede dejar a 10 colonias sin agua, pero aún así el reclamo es contra el organismo.










































