Tijuana.- Si el estado pasara a color anaranjado, como lo decretó el gobierno federal, en una o dos semanas regresaría a rojo, afirmó el secretario de Salud del Estado, Alonso Pérez Rico.
El funcionario dijo que en este momento “hay amenazas por todos lados” y se tienen que seguir midiendo los riesgos.

Ante la controversia que se generó a partir de que la Secretaría de Salud federal colocó a Baja California en color anaranjado, lo que implicaría la reactivación de actividades esenciales, el secretario volvió a defender la permanencia en color rojo.
Desde ayer, anunció que la entidad permanecería en rojo.
Semáforo se queda en rojo por rebrote en California
Indicó que, si bien los cuatro indicadores que miden para valorar la semaforización son favorables, hay municipios con alta dispersión de COVID-19 y de casos activos, tal es el caso de Ensenada y Mexicali.
En Tijuana la razón por la que se han controlado los contagios es porque se han autorizado reaperturas de ciertos giros y se ha estado vigilando que se apliquen los protocolos sanitarios, aseguró.
“Si pasamos y aceptamos las condiciones en naranja, les garantizamos que vamos a estar en rojo en una o dos semanas, porque tenemos unas condiciones ahorita en donde estamos rodeados de riesgo, no estamos en las condiciones óptimas para migrar a ser naranja”, expresó.
Por lo que reiteró “Baja California está en estado máximo de rojo”.
Advirtió que el estado de California es uno de los estados de la Unión Americana con mayor dispersión comunitaria de COVID-19, “en los últimos tres días (registran) 22 mil casos nuevos”.
Los indicadores, reiteró, van bien, pero el gobernador, Jaime Bonilla Valdez y los cinco alcaldes tuvieron que valorar los riesgos, que sobrepasan la habilidad de pasar a anaranjado o amarillo.
Después de que 14 estados estuvieran en rojo, ahora son 18, “el hecho de que prematuramente queramos salir del rojo no significa que no podemos estar de regreso”.
El gobernador Jaime Bonilla Valdez señaló que California pujó por reabrir su economía “y ahora tienen 22 mil contagios en tres días”, mientras que en el estado vecino de Sonora también se tienen altos índices de contagios y aun así lo pusieron en color anaranjado.
“Estamos presionados por los dos lados, no podemos nosotros cometer el error de decir porque desde el centro nos están diciendo que ya podemos estar en naranja, cuando estamos viendo los contagios aquí y el potencial de los dos estados que nos rodean”, sostuvo.
Pidió paciencia a la población y al empresariado para que esperen una semana más, a fin de que se valoren las condiciones y de ser posible se avance en la semaforización.
“Yo soy una persona convencida de que esta economía se debe echar a volar, pero no a cuestas de la salud de nuestra gente”, comentó.
Pérez Rico agregó que es una decisión difícil, pero que está sustentada en toda la información que han acumulado y estudiado.
El hecho de que el semáforo permanezca en rojo no significa que no pueda haber reaperturas de algunos giros o actividades, pero debe hacerse mediante la presentación de protocolos sanitarios a la Secretaría de Economía Sustentable y Turismo, para su validación, como ya ha sucedido con gimnasios, casinos y plazas comerciales.










































