Tijuana.- La concentración de casos activos de COVID-19 en Mexicali y Ensenada, en una pequeña extensión de territorio, es lo que mantiene en alerta a las autoridades de salud, así como las restricciones para la reapertura de actividades no esenciales.
A esto se suma el hecho de que no han dejado de confirmarse nuevos casos con prueba PCR, 61 y 20 respectivamente.

El secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, indicó que Baja California acumula ya 12 mil 132 casos, 114 en la última entrega de resultados de laboratorio, de los cuales 552 permanecen como casos activos.
De ese total, 272 corresponden a Mexicali, 177 a Ensenada y 67 a Tijuana, que registró una notoria baja después de que había rebasado el centenar de casos activos.

Advirtió que en San Felipe también hay preocupación por el número de casos activos, que por mucho rebasan a Playas de Rosarito y Tecate, que registran cinco cada uno.
No obstante, varios gimnasios de Mexicali anunciaron que mañana reabrirán sus puertas, tras meses de inactividad
San Quintín todavía tiene brotes en algunas comunidades, por lo que reportó 23 casos activos.
En lo que se refiere al total de casos acumulados, es decir, de personas que alguna vez tuvieron COVID, de los 12 mil 132, seis mil 482 corresponden a Mexicali, que ganó 61 nuevos casos.
Le sigue Tijuana con tres mil 507 casos, 19 de reciente confirmación y Ensenada con mil 266 casos, 20 nuevos.
Tecate lleva 271 casos de COVID, San Quintín 265, San Felipe 194 y Rosarito 147.
Pérez Rico informó que en el último reporte se confirmó que en 24 decesos la causa fue el COVID-19. De esos, 15 pacientes estaban siendo atendidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y nueve por la Secretaría de Salud del Estado.
En ese renglón, el total es de dos mil 399 personas fallecidas por COVID, mil 140 en Mexicali y mil 11 en Tijuana; en ambos municipios hubo 20 decesos.
Ensenada acumula 153 muertes, Tecate 71, Rosarito 13, San Quintín 10 y San Felipe uno.
Pérez Rico reiteró el llamado a las personas que presentan síntomas graves, como insuficiencia respiratoria, para que acudan de manera temprana al hospital, ya que por miedo esperan en su casa a ver si registran una mejoría y al llegar al hospital “hay poco que podamos hacer”.
Esto significa que hay muertes que se pudieron haber evitado si el paciente hubiera llegado cuando la enfermedad era manejable.
A la fecha, agregó, van cinco mil 200 pacientes recuperados y poco a poco ha subido la edad promedio, que hoy se ubica en 41 años.










































