Tijuana.- En el Hospital General de Tijuana, al inicio de la administración, se comprobó a través de las cámaras de vigilancia que había trabajadores que robaban medicamento, reveló el secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, por lo que fueron dados de baja.
Sin embargo, afirmó que durante la pandemia se han mantenido vigilantes del uso de los medicamentos e insumos, porque todo lo que haga falta puede comprometer la vida de los pacientes con COVID-19.
A raíz de la carta que se difundió para exhibir el desabasto de medicamentos, trabajadores del Hospital General de Tijuana consultados por PUNTO NORTE señalaron que la corrupción siempre ha existido en el nosocomio y que muchas de las veces los medicamentos llegan a la institución, pero no al área de urgencia, ni a los pisos.
Pérez Rico reconoció que esto lo corroboró cuando asumió el cargo.
“Al inicio de la administración, específicamente ahí en el Hospital General de Tijuana, yo comenté que había trabajadores que estaban hurtando el medicamento, ya no están con nosotros, fueron dados de baja”.
Indicó que esto no lo dice como sospecha o como rumor, sino como un hecho comprobado por él mismo.
“Tenemos videos de ellos robándose el medicamento y ya no están con nosotros, ese es el escenario”, indicó.
Adelantó que en Ensenada ocurrió algo similar, por lo que fue presentada una denuncia por el desvío de medicamentos en ejercicios pasados, “son medicamentos controlados”.
Reconoció que en medio de la pandemia la sustracción de medicamentos puede volver a suceder, pero están haciendo todo lo posible para que no se repita, ya que un faltante distrae al personal de lo que es prioritario en estos momentos.
“Desafortunadamente eso puede pasar, sí. Hacemos todo lo posible para que no pase, y cuando pase y lo detectemos, esas personas ya no van a estar trabajando con nosotros”.
El funcionario dijo que han sido muy estrictos en solicitar a los directivos y jefes que demuestren en cuántos pacientes se utilizó el medicamento entregado, para verificar que el número de unidades corresponda a la ocupación hospitalaria y a los ingresos a urgencias.
“Antes no se rendía cuentas de nada, se me acabaron 10 mil piezas, mándame otras 10 mil, ahora no”.
El titular de la Secretaría de Salud del Estado quiso dejar en claro que son “súper excepciones” y que el personal médico se ocupa en hacer su trabajo.
Algunos incluso “en varias ocasiones han puesto de su bolsa para sacar adelante a los pacientes”, pero el reto es que eso ya no pase y que sea la institución la que provea los medicamentos.
Acerca del abasto en el Hospital General de Tijuana, indicó que este lunes cuentan con el 100 por ciento de lo que se requiere para atender a los pacientes COVID, pero aclaró que solo tendrán uno o dos medicamentos por categoría.
Por ejemplo, dijo que solo se adquirió un tipo de relajante muscular de los cuatro que se incluyeron en la lista difundida para solicitar apoyo de la comunidad en su adquisición.
En el caso del antibiótico Linezolid, “ese no lo vamos a tener en el hospital, lo vamos a comprar por paciente específico”.
Los familiares deben acudir a Dirección para que se encarguen de entregarle el medicamento.
Reiteró que la instrucción que giró es que se mejore la cadena de comunicación para que siempre haya disponibilidad de medicamentos e insumos en los almacenes de los hospitales y que cuando comience a bajar el inventario, se realicen las entregas y adquisiciones correspondientes.










































