Los pacientes graves de Covid que no quieren pisar un hospital, más de 400 pidieron no ser trasladados

Tijuana.- Desde que la pandemia COVID-19 llegó a Baja California, la delegación de la Cruz Roja Tijuana ha ofrecido casi 2 mil servicios, entre traslados, atenciones de emergencia en domicilios hasta arribos en donde ya nada se pudo hacer por el paciente.

En casi una tercera parte de estos servicios, fueron atendidos pacientes Covid, tanto confirmados como sospechosos, quienes prefirieron quedarse en casa pese a su estado delicado, así como otros que ya habían perdido la vida cuando una ambulancia arribó.

 

En entrevista con PUNTO NORTE, el coordinador de socorros de Cruz Roja Tijuana, Juan Carlos Méndez Torres, explicó que los paramédicos han tenido que hacer una ardua labor de persuasión para que los pacientes acepten el traslado a un hospital, pero muchas veces no tienen éxito.

Del 1 de marzo al 10 de agosto, la institución ha ofrecido mil 800 servicios, un promedio de 360 al mes o más de diez por día.

De estas, 267 eran personas que presentaban síntomas asociados a COVID-19, pero murieron al arribo de paramédicos de la institución.

Mientras que 421 personas se negaron a ser trasladadas a un hospital para recibir atención, pese a que se encontraban en condición delicada.

 

Méndez Torres detalla que aunque el personal de la Cruz Roja trabaje para convencer a los pacientes y sus familias que lo recomendable es que acudan a un hospital, si el paciente está consciente, orientado y expresa que no desea ser llevado en ambulancia a un hospital, se debe respetar su voluntad, aunque le pueda costar la vida.

Julio, con repunte de casos

En abril fue cuando comenzó la catástrofe. Aunque hubo 319 traslados, 56 pacientes decidieron permanecer en su casa pese a su condición de salud grave. Mientras que se registraron 46 servicios en donde el paciente ya había fallecido o perdió la vida mientras recibía atención de emergencia.

Mayo fue el mes más álgido, en el que se prestaron 634 servicios relacionados con la pandemia.

De esos, 188 fueron atenciones en donde el paciente se negó a ser trasladado a un hospital y 136 fueron reportadas como muertes al arribo de la ambulancia. Hubo un total de 310 traslados a hospitales COVID.

En junio la tendencia bajó de manera drástica, ya que los traslados disminuyeron en un 60 por ciento, mientras que 71 pacientes se negaron a ser llevados a un hospital y 41 fallecieron en sus domicilios.

Para julio se observó un notorio repunte en los traslados, 226 en total, mientras que los casos de pacientes que se rehusaron al traslado fueron 80. A esos se sumaron los 34 pacientes que fueron declarados sin vida en sus domicilios por los paramédicos.

El miedo a lo hospitales

Y es que prevalece el miedo o los mitos en torno a la atención que se brinda en los hospitales COVID, además de que una vez internados, saben que si se complican no podrán despedirse de sus seres queridos.

“Hay personas que no han deseado ser trasladadas, aunque su vida está en peligro”, explicó Juan Carlos Méndez Torres.

Añadió “si la persona no acepta, no podemos obligarla a que reciba atención médica estando consciente y orientada, estaríamos incurriendo en una violación a la ley, que puede tener una repercusión legal para el personal de socorrismo”.

Cuando está inconsciente, dijo, se asume que acepta la ayuda y por eso se le traslada.

Pese al constante llamado del secretario de Salud del Estado, Alonso Pérez Rico, para que los pacientes con los síntomas graves de COVID-19 –como insuficiencia respiratoria- acudan de manera temprana a un hospital y no cuando poco o nada se puede hacer por ellos, en lo que va de agosto se han registrado nueve muertes en domicilios y 24 personas han pedido no ser trasladadas, pese a su gravedad.

Durante los primeros 10 días del mes, se han realizado 57 traslados a los hospitales que atienden COVID-19, señal de que la pandemia sigue muy activa en la ciudad.

Méndez Torres aclaró que los paramédicos de esa institución no certifican la causa de muerte, ni la atribuyen directamente al COVID-19 a pesar de que está presente la sintomatología, solo informan el tipo de servicio que ofrecieron.

“No somos la autoridad que se encarga de dar fe o de certificar las muertes, pero sí vemos que hay una relación entre la enfermedad COVID-19 y las emergencias que estamos atendiendo”, explicó.

Los familiares son los que les dan los antecedentes y referencias, les explican que el paciente tenía síntomas asociados al nuevo virus y en algunos casos confirman que ya existía una prueba positiva e incluso que habían comenzado un tratamiento.

Recordó que por protocolo, desde el momento en que solicita una ambulancia, les deben informar que es una persona con toda la sintomatología asociada al virus, a fin de que los paramédicos presten el servicio con todas las medidas de bio-seguridad y sepan a lo que se van a enfrentar.

Los síntomas son muy característicos, temperatura, tos, insuficiencia respiratoria y es común encontrar que se han mantenido con tanques o concentradores de oxígeno con tal de no acudir a un hospital.

Mencionó que actualmente atienden un promedio diario de entre cinco y 10 servicios de pacientes con cuadros asociados a COVID, pero ha habido días en que reciben hasta 17 llamados por esa condición.

Otro contratiempo al que se han enfrentado los paramédicos, es que cuando se solicita una ambulancia a través del 911, ahí se les indica a qué hospital debe ser trasladado el paciente, pero en ocasiones éste se niega a ser llevado a ese sitio.

“Hay personas que nos han solicitado que las traslademos a lugares diferentes de los centros COVID, por las razones que ellos tengan”, y lo que tienen que acatar, porque es un derecho del paciente.

+ posts