Tijuana.- Las llamadas ‘pruebas de salida’ para determinar si una persona ya no es positivo a COVID-19 son innecesarias y no deben ser exigidas por las empresas para que los trabajadores se reincorporen.
Además de que es un gasto que se puede evitar, afirmó el secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico.
Indicó que hay pacientes que han vuelto a dar positivo hasta seis semanas después de la primera prueba PCR, por lo que no hay un tiempo determinado para que una prueba salga ‘limpia’.
“Esa es exactamente la forma como no tienes que manejar a los pacientes que estás recuperando, las segundas pruebas ya no están autorizadas, ni recomendadas”, expresó.
Reiteró que la bibliografía y lo que se sabe hasta el momento de la enfermedad es que un paciente que dio positivo a los 14 días deja de ser un vehículo transmisor del virus, por lo que puede reincorporarse a sus actividades.
Lo que se recomienda es que mantengan las mismas medidas sanitarias, como si nunca hubieran estado enfermos, desde el lavado de manos frecuente, el uso de cubrebocas, hasta el distanciamiento social, pues no se ha podido descartar el riesgo de una reinfección.
“Lo que está demostrado es que en los primeros 14 días que empiezas tus síntomas sí transmites la enfermedad, si tú tienes un paciente asintomático y te hacen la prueba, 10 días te tienes que aislar, esa es la recomendación. Después de eso no hay evidencia sólida que compruebe que hay transmisión activa”, señaló.
Las empresas que soliciten a sus trabajadores que regresen con una prueba PCR negativa incurren en un abuso, sobre todo si obligan a que sea con cargo al bolsillo del empleado, ya que una prueba puede costar entre mil 400 y tres mil 500 pesos promedio en un laboratorio privado.
“Yo les diría que se contacten con la Secretaría del Trabajo, eso no está correcto… con esos patrones tenemos que ir a hablar”, manifestó.
Si el paciente que superó el COVID-19 tiene alguna comorbilidad debe acudir con su médico tratante, para que evalúe si su enfermedad está controlada y si ya es posible regresar a trabajar.
Destacó la importancia de dar seguimiento a los pacientes que manifiesten secuelas, ya que es probable que no puedan continuar desarrollando la misma actividad dentro de la empresa.
Es frecuente que presenten cansancio o disnea, lo que puede ser riesgoso si manejan maquinaria pesada o equipos de precisión, “es diferente para cada uno”, recordó.










































