Tijuana.- Están “a nada” de reanudarse las visitas en los Centros de Reinserción Social (Ceresos) en Baja California, las cuales fueron suspendidas desde marzo como parte de las medidas por la pandemia provocada por el COVID-19.
El protocolo de la nueva normalidad dentro de las penitenciarías estatales contempla algunas cambios, por ejemplo, que solo podrá ingresar un familiar por interno durante una hora, además de que se restringirá el contacto físico.
De acuerdo con el titular de la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California, Salvador Morales Riubí, dicho protocolo ha sido entregado a la Secretaría de Salud del Estado, que dará “luz verde” para que regresen los días de visita.
Durante la pandemia, los Ceresos han reportado 50 casos confirmados de COVID-19 y han registrado dos defunciones, sin embargo, el funcionario explicó que llevan varias semanas sin reportar contagios o casos sospechosos, debido a que han mantenido un protocolo sanitario tanto entre las personas privadas de su libertad, como entre las personas de reciente ingreso.
“Ya tenemos 45, 47 días en los que no hemos registrado ni un solo incidente relacionado con el COVID, alguna persona privada de su libertad (PPL) que haya tenido algún padecimiento similar o algún síntoma asociado con sospecha de COVID”,
Mencionó que otra parte del protocolo consiste en desinfectar de manera constante las áreas comunes y separar a quienes comienzan a mostrar algún tipo de síntoma respiratorio, lo que es usual sobre todo en El Hongo, zona en donde se registra un notorio descenso en las temperaturas.
Morales Riubí dijo que teniendo en cuenta los resultados de estas acciones, están dadas las condiciones para que los familiares puedan acercarse a los diferentes centros penitenciarios.
“La intención es recuperar las visitas para las personas privadas de su libertad”, indicó, “según información que hemos recibido de la propia secretaría estamos a nada… pero solo una persona por persona privada de su libertad, por espacio de una hora”.
En los sitios donde se desarrolle la visita se tendrá que mantener la sana distancia, asimismo, antes y después del ingreso de los familiares serán objeto de una desinfección y quedará prohibido el contacto físico.
El funcionario recordó que los internos tienen derecho a hacer llamadas telefónicas, por lo que en estos meses han aumentado los tiempos para que puedan comunicarse con sus familiares.
A los adolescentes que se encuentran en el Centro de Internamiento sí se les ha facilitado la tecnología para las “visitas” virtuales.
Reconoció que a los internos les ha faltado el apoyo moral de sus seres queridos para avanzar en su proceso de reinserción, por lo que han procurado mantener cubiertas todas las áreas y necesidades que son responsabilidad del sistema penitenciario, como la educación, la capacitación para el trabajo, la atención psicológica y los espacios para que puedan practicar sus creencias religiosas.
Actualmente la población penitenciaria en el estado es de 12 mil 360, que no ha dejado de aumentar pese a la contingencia sanitaria.










































