Tijuana.- Esa mañana, María del Carmen se encontraba en su habitación cuando su entonces esposo, Efrén, llegó a pedirle una nueva oportunidad.
Ella con mucha seguridad le dijo que no, pero en respuesta, su cara fue bañada en ácido, que su agresor llevaba en una botella oculta entre su ropa.

“El ácido te quema en segundos, no espera a que alguien te ayude, perforó muchísimo mi piel, la ropa que yo traía la deshizo. Cuando me di cuenta que era ácido fue porque volteé hacia mis manos y el celular que yo traía en las manos se deshizo completamente”, recuerda.
A partir de ahí, también siente que se deshizo su vida.
El ácido le dejó cicatrices muy marcadas, ya que el sector salud no atendió las lesiones de manera oportuna, aunque según el médico legista que certificó dijo que se curaban en menos de un mes y no comprometían su vida.
“Desde el principio tuve un mal tratamiento, no me atendieron de la forma que tenía que ser”, indicó.
Explicó que “el hospital no estaba preparado, no conocían los ataques con ácido, no sabían cómo atenderme, lo primero que hicieron fue arrojarme muchísima agua a presión con una manguera y lastimaron más mi piel”.
María del Carmen relató que hasta ahora su ex pareja, Efrén García, no ha recibido castigo alguno.
“Estoy muy enojada y no sé qué esperan las autoridades para detenerlo “hasta el día de hoy he tenido que someterme a 57 intervenciones quirúrgicas para reconstruir parte de mi cara y cuello, y estoy en riesgo de perder el ojo derecho. El dolor, la tristeza y la incertidumbre es constante”, narró.
Mujeres de su comunidad se han acercado a ella para relatarle que sus esposos las tienen amenazadas con que, si se atreven a dejarlos, las van a quemar con ácido como a ella.
En la mayoría de los estados de la República un ataque con ácido encuadra en el delito de lesiones, lo que permite a los agresores llevar su proceso en libertad, si es que siquiera se llega a abrir carpeta de investigación.
En su caso, la agresión ocurrió el 20 de febrero de 2014 y durante cuatro años se “perdió” su expediente. En todo este tiempo ha encontrado con una serie de trabas para que se le haga justicia.
Por desgracia, también se ha encontrado con otras mujeres que han sido víctimas de agresiones con ácido, que han vivido su misma pesadilla.
Se estima que en México al menos 15 mujeres han visibilizado su caso, y las sobrevivientes han tenido que unirse en el reclamo de justicia. Solo hay tres agresores en prisión, el resto siguen libres.
El diputado federal Erwin Aréizaga Uribe, dijo que tras conocer lo que vivió María del Carmen Sánchez, se comprometió a presentar una iniciativa en la Cámara de Diputados para que se castigue con entre nueve y 12 años de prisión el delito de lesiones con sustancias corrosivas y se obligue a la reparación del daño.
Actualmente, señaló, cometer este delito que deja lesiones de por vida no amerita la prisión preventiva, por lo que es urgente contar con una legislación más específica.
“Ya está presentada la iniciativa, se ha platicado con varios compañeros, por lo menos con los de Baja California. Vamos a socializar la iniciativa, México no es uno de los países donde más se da, pero no por ello vamos a permitir que se normalice esa situación”, dijo el legislador.
Indicó que hay estados en donde ya se legisló en la materia, pero se requiere que se modifique el Código Penal para que las víctimas no queden desprotegidas, tanto mujeres como hombres, que no están exentos de sufrir un ataque con ácido.
La juez de control del Nuevo Sistema de Justicia Penal, Patricia Hernández, explicó que en Baja California no han observado este tipo de agresión, pero reconoció que es preocupante que el Código Penal sea tan general en el rubro de lesiones.
“No hay un tipo penal o una agravante, o un delito más complejo del delito de lesiones, que abrace este tipo de conductas”.
Agresores como el ex esposo de Carmen si acaso pasan cuatro días en prisión y después son dejados en libertad.










































