Tijuana.- Durante la pandemia los casos de maltrato infantil no solo han repuntado, sino que además evidencian que los niveles de violencia que se ejerce contra los menores y las adicciones han escalado a niveles alarmantes, advirtió la directora de DIF Estatal, Blanca Estela Fabela Dávalos.
En los últimos meses, indicó, las denuncias han repuntado en un 30% en comparación con el año pasado, pero esos son los que se denuncian, por lo que estiman que la cifra real de víctimas es mucho mayor.
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Señaló que el caso de una niña abandonada sin vida en una hielera, así como el del menor que fue agredido por su padrastro en Mexicali, hasta enviarlo al hospital con severos golpes y fractura de cadera, no pueden provenir de personas que se encuentren bien de sus facultades.
“Lo único que puedes pensar es que una persona en sus cinco sentidos no puede estar actuando de esa manera, lo que debe analizar el Poder Judicial es que esto va en aumento y son cada vez más graves las agresiones contra los menores. El tema de las drogas lleva a hacer cosas más atroces cada día”, consideró.
Señaló que debe haber castigos ejemplares para los agresores y no se puede permitir que asesinos en potencia estén libres, aunque existan órdenes de restricción de por medio.
“Hay una desproporción total, es agredir por agredir y sin medir las consecuencias”, comentó.
En lo que va del año, DIF ha recibido casi mil 500 denuncias por maltrato infantil, violencia intrafamiliar, abuso sexual y omisión de cuidados.
“Se incrementó a partir de esta contingencia, el tema del encierro, la economía, la depresión, hay muchos factores que han influido. Sí hemos visto un aumento”, aseguró.
Fabela Dávalos explicó que a causa del confinamiento los menores han quedado expuestos a sufrir maltrato físico y psicológico, pero esto se queda entre las paredes de su casa.
Anteriormente en las escuelas era posible identificar a niños que sufrían golpes u omisión de cuidados, porque se reflejaba en su semblante o ellos mismos lo comentaban con sus maestros, pero ahora no tienen esa posibilidad.
El llamado es a los familiares y vecinos para que denuncien si ven una situación sospechosa, si el menor presenta signos de maltrato o si éste les pide ayuda.
“Siempre estamos invitando a la gente, a los vecinos, que no seamos insensibles ante estos temas, que lo hagan saber a DIF, aunque sea de manera anónima”, recordó.
Puso a disposición de la comunidad el número de celular (686) 216 7887, en donde se recibirá la denuncia de manera directa.










































