Tijuana.- El cierre temporal de algunos giros era inevitable con el incremento de ingresos hospitalarios, y aunque se afecta la parte económica, el secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, afirmó que sería una irresponsabilidad no tomar acciones para disminuir la movilidad.
A partir de que Baja California regresó a semáforo rojo, giros como gimnasios, templos, salones sociales y bares, permanecerán cerrados, en espera de que baje la ola de contagios en las próximas tres semanas.

Si esto se logra, la entidad estaría en condiciones de regresar a semáforo naranja.
“Yo sé que esto afecta a muchas personas, pero ¿saben qué afecta más a las personas?, que se estén yendo al hospital”.
Dijo que hay que reconocer que como sociedad “lo hicimos mal”, ya que la población comenzó a salir y a reunirse como si no existiera el COVID, por lo que hoy existen casos de familias completas que están contagiadas.
“Hay más falta de miedo y de respeto de la gente al COVID”, indicó.
Añadió “ahorita ya no es momento de pensar que podemos seguir con ese ritmo de actividad, ahorita es momento de hacer retrospectiva y ver qué hicimos mal”.
Pérez Rico aclaró que las guarderías y estancias infantiles pueden permanecer abiertas, adoptando tomas las medidas contempladas en sus protocolos.
El caso de los casinos está bajo análisis, “pero seguramente viene cierre para ellos”.
El secretario de Salud en el Estado advirtió que los casos no están disminuyendo, pero aseguró que el semáforo rojo llega muy a tiempo porque todavía no se sobrepasa la capacidad de los hospitales.
Llamó a la población a quedarse en casa y a las personas que viven en California los exhortó a no cruzar la frontera, ya que en su visita pueden contagiar a los trabajadores esenciales de comercios, restaurantes y otros giros.










































