Tijuana.- Entre el 12 y el 19 de enero se aplicarán las primeras nueve mil vacunas contra el COVID que llegarán a Baja California.
El secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, confirmó que se aplicarán en instalaciones militares, que por razones de seguridad, no quiso revelar.
Por el momento, ya se cuenta con un listado de trabajadores de la salud que están en la primera línea de batalla, pero serán insuficientes.
La tercera semana de enero se espera el arribo de siete mil vacunas más y después una remesa con 12 mil dosis.
“Esas nueve mil se van a distribuir en las diferentes instituciones públicas y privadas que sí están atendiendo precisamente pacientes (COVID), a medida que fueron registrados los compañeros se van a empezar a vacunar”, informó el secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico.
Se prevé que para finales de enero se hayan aplicado cerca de 30 mil vacunas en todo el estado, entre los 45 mil trabajadores adscritos a instituciones de salud.
La mayoría se concentran en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que son alrededor de 20 mil, en tanto que la Secretaría de Salud del Estado cuenta con ocho mil trabajadores.
Respecto a la logística para la campaña de vacunación, el secretario adelantó que llegarían vía aérea a Tijuana y de ahí se dispersarán al resto de los municipios, bajo la custodia de las autoridades federales.
“Se va a empezar a vacunar en las instalaciones militares por un tema de seguridad, todos estamos de acuerdo con eso, va la primera línea de trabajadores del sector salud”, explicó.
Añadió “se les va a citar, será por cita, por hora”.
Después de recibir la vacuna, el personal médico deberá permanecer bajo observación durante 30 minutos, a fin de monitorear si se presenta algún efecto secundario.
Todas las vacunas que lleguen durante este mes, que son de la farmacéutica Pfizer, serán para personal de salud, incluyendo a los que se encuentran en resguardo.
Siete días después de que se les aplique la segunda dosis, tendrán que reincorporarse a sus labores.
En cuanto a los médicos privados que se han anotado en el censo, van más de dos mil que han sido validados con título y cédula, pero darán prioridad a los que están en áreas COVID.
Afirmó que no hay manera de que alguien llegue y se meta a la fila, o de que trate de mover influencias, porque hay controles muy estrictos para ingresar a los cuarteles militares.










































