Tijuana.- Alrededor de 6 mil médicos del sector privado se han registrado en Baja California para recibir la vacuna contra el COVID-19, pero se han encontrado con registros de médicos que pertenecen a otras entidades o que ya están jubilados.
A quienes sí cumplan con los requisitos, se les llamará para que acudan a los sitios designados para vacunarlos, cuando llegue el tercer envío.
El primero se destinó a quienes atienden directamente a pacientes COVID-19, lo que se ha denominado primera línea de batalla.
La segunda remesa, que llegará la próxima semana, será para el resto del personal de salud de instituciones públicas y para los paramédicos de Cruz Roja y Bomberos.
Se prevé que el tercer lote de vacunas llegue la última semana de enero, que es donde entra el sector privado.
El secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, recordó que se lanzó una convocatoria para que los trabajadores de la salud se registraran en un censo, a fin de poder recibir la vacuna, en donde deben aportar datos personales y su cédula profesional.
“Les dijimos que se anotaran en la plataforma, los vamos a censar nosotros”, expresó.
“Ya van seis mil (médicos privados), pero estamos filtrándolos, porque hemos detectado que hay unos de otros estados”, aseguró.
Hay médicos que laboran tanto en instituciones públicas como en hospitales privados, por lo que se les ha pedido evitar duplicidad de registros.
Pérez Rico mencionó que han detectado registros de personas que no son médicos, que tienen otra profesión.
También han observado que médicos jubilados están solicitando la vacuna, pero si no tienen forma de demostrar que han estado activos durante la pandemia, serán vacunados conforme a su grupo de edad.
“Vamos a confirmar si están atendiendo pacientes, dónde estás atendiendo, quiénes han sido tus pacientes, si tenemos dudas vamos a ir a verificar sus expedientes”, advirtió el secretario de Salud en el Estado.
Al inicio de la pandemia, hubo hospitales que se sumaron a atender pacientes aquejados con el nuevo virus, pero conforme valoraron los costos y la afectación para los pacientes no COVID, decidieron cerrar dichas áreas.
De acuerdo con médicos del sector privado, donde ha habido contagios y fallecimientos es entre médicos que atienden en farmacias, ya que por el bajo costo y porque están insertadas en las comunidades, se han convertido en un punto al que recurren las personas con síntomas de COVID.










































