Reapertura de la frontera sería una amenaza para Baja California

Tijuana.- Después del efecto que tuvieron las reuniones de diciembre en los contagios, hospitalizaciones e intubaciones por COVID-19, la segunda ola ha comenzado el descenso.

Sin embargo, la mayor amenaza que autoridades de salud tienen en la mira es la reapertura del cruce fronterizo.

Y es que, a decir del secretario de Salud, Alonso Pérez Rico, el aumentar los flujos hacia ambos lados del país sería de alto riesgo, porque Baja California y California estarán en diferentes niveles de vacunación.

Recordó que en la entidad apenas han vacunado con una primera dosis de la vacuna Pfizer a poco menos de 13 mil personas, todos trabajadores de la salud.

Mientras que en California se han aplicado más de 2.4 millones de vacunas en una primera fase. El promedio es de 120 mil personas inmunizadas por día.

“El problema es que si empezamos a pasar de coloración, podemos caer en el tema de que se abra la frontera, y ahí va a ser un problema para nosotros, porque vamos a estar en diferentes momentos de vacunación entre California y Baja California”, dijo el secretario.

Pese a la estrategia de vacunación en California, Pérez Rico recalcó que la situación en cuanto a los contagios no está mejor del otro lado de la frontera.

“Ayer se murieron 800 personas en el estado de California, está súper mal, ese es el riesgo para Baja California”, dijo el viernes 29 de enero.

Explicó que para extender el cierre de la frontera, lo que entra en vigor el día 21 de cada mes, nunca se ha consultado la opinión del gobierno de Baja California, ni de la Secretaría de Salud. Es una decisión que se toma desde los gobiernos federales.

De ahí que, cuando el gobierno federal ponga a la entidad y al resto de los estados fronterizos en color verde, es cuando se reactivará el cruce. Y hasta hoy, la cifra de personas vacunadas contra el COVID-19 no es un indicador.

“Muy pronto van a llegar a esa decisión, y a nosotros sí nos va a afectar”, comentó.

El 21 marzo de 2020, entró en vigor el cierre de la frontera para el cruce terrestre a los portadores de visa de turista, a fin de ayudar a contener los contagios de COVID-19.

En Baja California, se ha mantenido activo de sur a norte, ante la gran cantidad de personas que tienen ciudadanía o residencia legal, pero viven de lado mexicano y cruzan a trabajar.

A pesar de que autoridades de ambos países han insistido en que solo se lleven a cabo los cruces por motivos esenciales, el ingreso de norte a sur nunca se ha limitado.

Actualmente, la restricción para cruces terrestres está fijada hasta el 21 de febrero.

El secretario de Salud en el Estado precisó que al día de ayer se confirmaron un promedio de 250 casos de COVID, pero aclaró que no es que haya más contagios, sino que aumentaron el número de detecciones con el uso de la prueba de antígenos.

Anteriormente a esas personas, que tenían toda la sintomatología asociada a COVID-19, se les enviaba a su casa sin haberles tomado una muestra y se les pedía que se aislaran 14 días, ahora se van con un diagnóstico.

No obstante, el dato que más toman en cuenta para medir la evolución de la segunda ola, son los ingresos hospitalarios.

“Cada vez hay menos hospitalizados, ese es el dato más fidedigno de cómo va tu pandemia”, y que la federación tomará en cuenta para poner a Baja California en semáforo anaranjado la próxima semana.

+ posts