Tijuana.- Personas que fueron hospitalizadas a causa del COVID-19, que vieron morir a pacientes que tenían a su alrededor y que cursaron la fase grave de la enfermedad, han desarrollado trastornos de ansiedad y ataques de pánico secundarios a la pandemia, además de que persiste el miedo a fallecer.
La psiquiatra del Hospital de Salud Mental de Tijuana, Graciela Jiménez Trejo, explicó que si bien la pandemia ha dejado una afectación generalizada en la salud mental de la población, hay casos como esos en donde el paciente vivió lo más extremo de la enfermedad.
“Lo que nos comentan los que fueron pacientes del Hospital General y del Seguro Social, es que vieron a compañeros pacientes al lado que estaban bien y de repente se puso grave, o que ya falleció uno, que ya falleció otro. Ese tipo de cosas les ha generado mucha ansiedad”, indicó.
Las consultas por esa causa han ido en aumento en el Hospital de Salud Mental, aunque también han empezado a ver a familiares que no saben cómo sobrellevar el proceso de duelo, ante una enfermedad nueva, desconocida, que no les permite despedirse de su ser querido.
“Sí hemos visto algunos casos de cuadros depresivos secundarios al duelo, algunos lo han tomado bien, pero vienen porque sufren de ansiedad, insomnio, tienen problemas para conciliar el sueño, no pueden descartar, otros están teniendo problemas con la alimentación”.
Advirtió que sí puede haber casos en que desarrollen estrés post-traumático, sobre todo cuando vieron fallecer a otros pacientes o a un familiar, lo que puede afectar su funcionalidad.
El personal de salud, que está en primera línea de batalla no está exento de sufrirlo, ya que ver morir a pacientes todos los días se convirtió en parte de su trabajo.
Jiménez Trejo comentó que están bajo estudio las consecuencias que deja el COVID-19 en los pacientes a nivel sistema nervioso central, ya que hay quienes refieren sentirse ansiosos la mayor parte del tiempo, o presentan problemas de concentración y memoria.
La especialista en temas de salud mental indicó que también hay personas que, a estas alturas de la pandemia, sufren expectación aprehensiva, por lo que están todo el tiempo en alerta y viven con miedo constante a contagiarse, “tienen miedo a salir a la tienda y contaminarse, pero también se han atiborrado de información, eso les genera mucha ansiedad y eso también ocasiona no estén disfrutando su vida o sus actividades”.
Sugirió a las personas que enfrentan alguna de estas condiciones a que recurran a la terapia psicológica o psiquiátrica para recibir ayuda, pues lo que han vivido puede causar disfuncionalidad y eso tendrá consecuencias en la salud.
“En la ansiedad hay periodo de estrés, la persona se va a desgastar más rápido, va a tener consecuencias metabólicas, cardiovasculares, a la larga puede padecer presión alta, diabetes, obesidad, síndrome metabólico y eso es justo lo que los hará más vulnerables”.
Aunque no existe una cifra que dimensione este problema en Tijuana, Graciela Jiménez indicó que se estima que una de cada cinco personas está teniendo sintomatología depresiva y en algunos casos tres de cada 10 presentan síntomas ansiosos.
“Sí ha habido en repunte en estos padecimientos, sí ha aumentado, aunque son cifras a nivel global, pero la población mexicana no está lejos de tener esas cifras”, alertó.










































