Tijuana.- Aunque las primeras vacunas contra el COVID-19 que llegaron a Baja California estaban reservadas para el personal de salud que está en primera línea de batalla, alrededor de 80 servidores de la nación ya fueron inmunizados.
De estos, 16 se encuentran en Tijuana, quienes están en espera de la llegada de la segunda dosis.
Según el delegado de programas para el Bienestar, Gilberto Herrera Solórzano, se les aplicó la vacuna para que pudieran sumarse a las brigadas Correcaminos y porque hubo trabajadores de la salud que renunciaron a vacunarse.
Afirmó que no se dejó sin dosis al personal de salud que atiende directamente a pacientes COVID o que realizan labores en donde pueden contagiarse.
“La instrucción en la primera fase era que no iban a recibir la vacuna, pero muchos médicos, enfermeras, al rechazar la vacuna o por temor a una reacción secundaria rechazaron vacunarse, eso les permitió liberar dosis para que fueran aplicadas a los servidores de la nación”, justificó.
Explicó también “se esperaron hasta el último momento, no fueron los primeros en vacunarse”.
El funcionario federal recordó que son cuatro brigadistas los que enviaron a cada uno de los 20 hospitales y ahí fue donde les ofrecieron las dosis restantes, tanto de la primera como de la segunda remesa.
“Cuando en la fila había médicos que se arrepentían de tomar la vacuna o que no llegaban a su cita de vacunación, es cuando se liberaban dosis para la brigada Correcaminos”, recalcó, mismas que no se podían volver a resguardar porque perderían efectividad y que corrían el riesgo de desperdiciarse.
Herrera Solórzano agregó que cada Brigada Correcaminos también está integrada por cuatro elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional o de la Guardia Nacional, a los que también se les ofreció la vacuna contra el COVID.
“En Tijuana se aplicó en el Hospital General, en la Clínica 1 del IMSS, en la 20 del IMSS y en el ISSSTE de Las Palmas, a los cuatro servidores de la nación que estuvieron en cada brigada les ofrecieron la vacuna, junto al personal de salud que aplicó la vacuna y a los elementos de Sedena”, precisó.
Para el gobierno federal, destacó, es importante que dicho personal esté vacunado porque son los encargados de la logística de las jornadas, tanto para inmunizar a trabajadores de la salud como a los adultos mayores.
Herrera Solórzano indicó que los servidores de la nación no son los que aplican la vacuna, sino personal de salud. Tampoco están obligados a vacunarse si no lo desean, pero se les aconseja por el grado de exposición que tienen.
Reconoció que hay personal de las instituciones de salud que siguen a la espera de recibir la primera dosis de la vacuna contra el COVID, por lo que se les avisará cuando haya disponibilidad. El reto ahora es aplicar la segunda dosis a casi 13 mil trabajadores.
En Baja California hay 216 servidores de la nación, pero el 30 por ciento se encuentran bajo resguardo porque pertenecen a grupos de riesgo.
Se estima que al menos un centenar de ellos estará asignado a los 25 puntos de vacunación que han propuesto a la Secretaría de Salud del Estado para inmunizar a adultos mayores.










































