Blanca Fabela no renunció al DIF como dijo “por candidatura”, fue destituida junto a su hijo

Averiguación Previa es la columna del periodista Isaí Lara Bermúdez, director general de Punto Norte.

La fantasía que tenía el matrimonio conformado por el actual diputado de Morena, Víctor Morán y Blanca Estela Fabela, directora del DIF de Baja California, era convertirse en la primera pareja en gobernar el Estado y su ciudad más importante, simultáneamente.

Por más surrealista que suene, su plan fue que Víctor Morán se convirtiera en gobernador y su esposa en la presidente municipal de Tijuana en este año electoral. El Estado y el ayuntamiento sellados con el amor de los consortes de Morena.

El esposo pidió licencia temporal ante el Congreso el 9 de diciembre para separarse de su escaño y participar en el proceso interno de selección de candidato de su partido. Pero no fue ni considerado para la supuesta encuesta que llevó a Marina del Pilar a la virtual candidatura. Derrotado, a los días Morán regresó a la diputación y anunció su intención por reelegirse por tercera ocasión.

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Cuando Morán informó que iría por su tercera reelección, el partido y el gobierno le advirtieron que no se admitiría más nepotismo, que las aspiraciones de ambos no podrían avanzar más y que era incongruente para los principios del movimiento. Lo mismo se le instruyó a la directora del DIF.

Además, el hijo de Víctor y Blanca cobra como “sub secretario” en la Oficialía Mayor, el segundo puesto más importante en la dependencia, con un sueldo de 64 mil 999 pesos mensuales, de acuerdo a una consulta en la Plataforma Nacional de Transparencia.

El sueldo del junior, es solo mil 600 pesos menos que lo que percibe el gobernador, Jaime Bonilla Valdez.

Manuel Alexandro Morán Fabela es un joven de 25 años sin experiencia ni trayectoria que logró llegar a donde está a petición de sus espléndidos padres. De acuerdo a su currículo, Morancito tiene como “experiencia” haber sido pasante de Derecho en el despacho jurídico de sus padres, además de ser el “auxiliar” en el módulo de atención de su padre, haber hecho las prácticas profesionales en el Congreso con su padre, y haberse desempeñado como “auxiliar en la coordinación de campaña”, también de su padre.

La familia vivía de la ubre de gobierno. Blanca Fabela con 70 mil 611 pesos como sueldo bruto al mes (salario superior al del gobernador), Víctor Morán, 84 mil 289, sin contar todas las “comisiones” y extras que dejan ser representante y alto funcionario. Cada mes, a los bajacalifornianos les costaba 219 mil 899 pesos mantener a la gran casta de los Morán.

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El caso es que una vez que Morán se aferró a su tercera reelección lo único que se le pidió –también a ella– por parte del partido, e incluso, por parte del gobernador, fue que su esposa se abstuviera de participar, o viceversa. Ese fue el acuerdo al que se llegó y ellos aceptaron.

Pero en el camino, los Morán creyeron que su momento de brillar juntos en la boleta electoral nadie iba a nublarlo. Morán se registró a su reelección y Blanca Fabela se inscribió a la alcaldía de Tijuana contrario al acuerdo tomado.

Ayer, la renuncia de la directora del DIF se publicó en PUNTO NORTE. En esa nota, ella declaró en entrevista que se trataba de “un acto de congruencia”, que se retiraba del cargo “para poder trabajar en mi proyecto para la alcaldía”.

Lo cierto es que a Blanca Fabela se le destituyó del cargo junto a su hijo, se les requirió su renuncia y que abandonaran las oficinas en ese momento. Una consecuencia natural para quienes actúan como si no existiera un jefe político, un partido en el poder y una nómina que les engorda las cajas fuertes.

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Fundador de Punto Norte en 2019. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California (Campus Tijuana). 12 años como periodista de investigación, editor y columnista en temas de transparencia, seguridad pública, administración pública y gobierno. Asistente de investigación en el Colegio de la Frontera Norte. Editor de Zoom Político y de la columna Cuentahiloz en Semanario Zeta. Sus reportajes se publicaron en Proceso, Aristegui Noticias, Reporte Índigo, Por Esto, entre otros. Formó parte del equipo de investigación en Southern Pulse de Washington, D.C. Premio al Periodismo de la Cumbre Fronteriza 2020 (San Diego, California).