Tijuana.- Con una serie de inconsistencias y sin agotar el debate en comisiones, el alcalde Arturo González Cruz propuso aprobar modificaciones “al vapor” en dos reglamentos, el de la Secretaría de Movilidad Urbana y el de Tránsito y Control Vehicular.
Sin embargo, los regidores votaron para que estos dictámenes sean turnados a comisiones para su análisis y discusión.
Esto durante la sesión de Cabildo de hoy, en la cual otorgaron la licencia al alcalde, Arturo González Cruz, para separarse de su cargo de manera definitiva.
Además, se iba a votar la ampliación del programa de desarrollo urbano 2010-2030, propuesto por el regidor Jesús Zambrano, pero se retiró del orden del día.
El regidor Antonio Quezada Salas señaló que la iniciativa que pretendía modificar el reglamento interno de la Secretaría de Movilidad Urbana Sustentable, además de adicionar y derogar artículos, presentaba una serie de inconsistencias, errores en la redacción e incluso una fracción que se pretendía derogar, no existe.
Indicó que junto con su equipo de trabajo llenaron tres hojas detallando las fallas en la redacción y artículos que podían contraponerse.
“Tengo como tres hojas de datos de que está equivocado el reglamento, que no está actualizado”.
Su propuesta de enviar el dictamen a comisiones fue respaldada por la regidora Mónica Vega Aguirre, quien explicó que siendo el transporte y la movilidad un tema tan trascendental, lo idóneo era estudiar la propuesta en las comisiones conjuntas de movilidad y gobernación.
Además, dijo que la sesión extraordinaria de cabildo se daba en un momento en que se iba a expedir la licencia de separación del cargo del alcalde, Arturo González.
En el siguiente punto, mediante el cual se modificaría el reglamento de tránsito y control vehicular, Quezada Salas invocó el mismo argumento.
Advirtió de una serie de inconsistencias y medidas que ameritan un mayor análisis, como el cobro de una licencia por otorgar espacios al transporte público para realizar maniobras de ascenso y descenso.
Aunque con evidente molestia, el alcalde aceptó la propuesta de enviarlo a comisiones.
Previo a la sesión de Cabildo, se retiró el punto 3.1, una iniciativa del regidor Gabriel Zambrano, para actualizar el programa de desarrollo urbano del centro de población de Tijuana 2010-2030.
Colegios, así como asociaciones de inmobiliarios y de la construcción, habían solicitado que se frenara este punto de acuerdo, debido a que no se socializó, con el pretexto de la pandemia, cuando se requería de la participación de la sociedad y de los especialistas en la materia.
Además de las invasiones “hormiga” en laderas y zonas de alto riesgo, así como la venta de lotes irregulares en sitios como el segundo acceso a Playas de Tijuana, señalaron que no ha habido seguimiento a la ciclovía y el Sistema Integral de Transporte se encuentra truncado.
De acuerdo al regidor morenista, el documento ya está concluido, mismo que considera atiende las necesidades actuales y futuras, además de que aseguró fue previamente consultado con los desarrolladores, colegios de profesionistas, inversionistas, ambientalistas y académicos.
Sin embargo, dijo que es oportuno esperar “para empatar algunos conceptos que la federación, a través de SEDATU, está promoviendo”.
En la misma sesión, se aprobó de manera unánime que a través de diversos trámites municipales, como el impuesto predial, el impuesto sobre adquisiciones de inmuebles, la licencia de funcionamiento y los certificados de bomberos, la ciudadanía haga aportaciones voluntarias para el cuerpo de Bomberos.
El recurso será entregado al Patronato Pro-Bomberos de Tijuana para adquisición de vehículos y herramientas.
Con su voto en contra, la síndico procuradora, María del Carmen Espinoza, señaló que es una acción que no está regulada y no se precisa cómo se va a transparentar el uso de ese recurso.
Además, recalcó que es obligación del municipio entregar el presupuesto adecuado a la dependencia y no de los ciudadanos.










































