Hoy se cumple un año de los primeros casos confirmados de Covid en BC, el virus ya circulaba en el estado

El virus era desconocido para el personal médico. Foto: Omar Martínez

Tijuana.- “Hace unos minutos, Baja California confirma dos casos positivos para COVID-2019”, fue el mensaje que salió a dar el secretario de Salud en el Estado, Alonso Pérez Rico, la tarde del martes 17 de marzo de 2020, con la solemnidad que aplica cuando se da una fatídica noticia.

“No caigamos en pánico, ni en estados de ansiedad innecesarios, mantengamos la calma, pero sin bajar la guardia”, fue el llamado que hizo, tras reportar que para entonces había 15 pacientes sospechosos, con resultados pendientes.

Un par de hermanas originarias de Mexicali habían viajado a Washington, D.C. y a su regreso, ya eran portadoras del virus y sin saberlo, lo transmitieron a personas allegadas.

No obstante, el funcionario declaró a PUNTO NORTE que el entonces llamado coronavirus ya estaba circulando en la entidad, pero no disponían de pruebas PCR y por lo tanto era imposible la rápida detección del SARS-CoV-2.

El primer caso sospechoso fue el de un ciudadano mexicano, quien llegó a Tijuana en el último vuelo que venía directamente de China.

“Tenía un cuadro sospechoso, pero en el momento en el que pisó nuestro territorio, la definición operacional de caso sospechoso no cubría el país de China, solamente ciertas regiones”.

Para el 8 de marzo, les informaron que había dos nuevos casos sospechosos en Mexicali, con antecedentes de viaje a Washington, ciudad que para entonces ya reportaba la dispersión del virus.

Se les tomaron muestras a las mujeres de 54 y 58 años de edad, mismas que fueron analizadas en el laboratorio de Mexicali y enviadas al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) a Ciudad de México.

“Las hermanas tenían un cuadro compatible con el síndrome de COVID, que en su momento se conocía como una gripe”. explicó.

Dijo también “no había ni un laboratorio estatal, ni público, ni privado, que hacía pruebas PCR, tomábamos las muestras y las mandábamos a la Ciudad de México”.

Al día siguiente de la confirmación de los dos casos, las actividades escolares se suspendieron. La recomendación era no acudir a espacios públicos y no participar en reuniones de más de 10 personas.

El 27 de marzo de 2020, en una de las primeras reuniones de autoridades de salud para abordar el tema.

También pedían evitar el cruce a California, porque presumían que ya había más contagiados en la región por importación viral.

“Obviamente, no nada más aquí, en todo el mundo, cuando estás hablando específicamente de COVID ¿cuántos portadores asintomáticos no hay?”, indicó, a los que se suman todos aquellos que confundieron el virus con una gripe y no se aislaron.

Señaló que eso no es un supuesto, “es una certeza, había personas en Baja California, en México, en Estados Unidos, que propagaron el COVID previo a que se hicieran los diagnósticos”.

En cuestión de días fue imposible seguir la cadena de contagios y se convirtió en transmisión comunitaria, es decir, la pandemia pasó a fase dos.

Hace un año, al igual que las autoridades federales, Pérez Rico sostenía que estaban preparados para enfrentar la enfermedad, que para entonces era una incógnita en muchos sentidos, pero sin disponer de pruebas para su pronta detección.

Fue hasta el 25 de marzo cuando se autorizó que en la entidad hicieran pruebas PCR, pero de igual forma las muestras se iban a Ciudad de México.

El acceso a las pruebas fue limitado y para entonces no estaban disponibles en laboratorios privados.

El funcionario decidió apegarse al modelo Centinela, lo que hasta hoy se mantiene, por lo que solo el 10 por ciento de los casos sospechosos ambulatorios y el 100 por ciento de los hospitalizados con cuadro asociado a COVID se analizan.

Las dos mujeres, quienes pusieron en alerta a todo el estado, se recuperaron de manera satisfactoria.

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