Tijuana.- Autoridades federales han propuesto al Ayuntamiento de Tijuana cercar el área en donde acampan migrantes, en las inmediaciones de El Chaparral.
Sin embargo, la alcaldesa, Karla Ruiz MacFarland señaló que es una medida que puede dividir familias.

Indicó que si alguna persona abandona el área se generarán conflictos cuando pretenda regresar, además de que quienes vayan llegando a acampar lo harán fuera del perímetro.
“Sí hay ciertas instrucciones que nos están dando de la Ciudad de México, pero Tijuana es distinto a lo que son otras fronteras”, recordó.
La prioridad, dijo, es garantizar los derechos de los migrantes, además de que no quieren recibir observaciones por incurrir en actos que perjudiquen a quienes ahí acampan, en espera del asilo político.
“Lo que nos piden es cercar, pero es ahorita el debate, quiero que vengan y que a lo mejor pongan, con su experiencia, una mejor solución”, indicó, ya que son cinco accesos y será muy complejo.
Comentó que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ya cuenta con una estrategia para vigilar la zona y “para controlar, pero no de una manera agresiva, también es una instrucción que nos dieron de allá”
Ruiz MacFarland insistió en que le preocupa que, al establecerse un cerco, haya niños que queden solos y madres que no puedan regresar al campamento si se ven en la necesidad de salir, “no podemos dividir a las familias”.
La encomienda es trabajar de la mano de los organismos de la sociedad civil que atienden a población migrante, para que exista consenso, pero también que haya claridad en las instrucciones del gobierno federal.
“Para mí es importante que el gobierno del estado nos apoye y que vengan de Ciudad de México a ver cómo está la situación”, agregó la alcaldesa.
Se estima que son más de 250 personas las que ahí acampan y que se rehúsan a trasladarse a los albergues que les ofrecen alojamiento, ya que esperan ingresar a Estados Unidos a exponer su caso y obtener el asilo político.
Son tanto mexicanos como centroamericanos, que han soportado las bajas temperaturas en casas de campaña, y que en la mayoría de los casos se quedaron varados en Tijuana con la suspensión de los ingresos durante la pandemia.










































