Tijuana.- San Felipe se convirtió en el séptimo municipio de Baja California, luego de que el Congreso del Estado aprobara de manera unánime la iniciativa. A partir del primero de enero del 2022 entrará en funciones un concejo fundacional y para el proceso del 2024 elegirán a su primer Ayuntamiento.
El diputado Juan Manuel Molina García, en la lectura del dictamen 94, indicó que para definir al concejo fundacional, el gobernador contará con 30 días hábiles para proponer a 20 personas que reúnan el perfil para hacer las funciones similares a las de un cabildo.

El Congreso del Estado se encargará de evaluar las propuestas y de elegir a los más idóneos para la administración del nuevo municipio, en un plazo no mayor a 30 días. Serán siete concejales, que fungirán como presidente, síndico y regidores, de los cerca de 19 mil habitantes con que cuenta San Felipe.
Los concejales electos rendirán protesta en una sesión solemne, con la presencia del gobernador, del Congreso del Estado y del Poder Judicial.
Iniciarán actividades el primero de enero del 2022, mientras tanto se instalará una comisión de transición, en la que participarán representantes de la Secretaría General de Gobierno, de la Secretaría de Hacienda y los titulares de Tesorería de Ensenada y Mexicali. También se incluirá a diputados y regidores de ambos municipios.
Hasta que se haga entrega de los recursos y del patrimonio, así como de la responsabilidad a los concejales, los delegados y funcionarios municipales seguirán cumpliendo con sus tareas.
Se prevé que el Ayuntamiento de San Felipe cuente con un presupuesto propio y con la asignación de los recursos del gobierno estatal.
El Congreso del Estado contará con 180 días para realizar las reformas de ley necesarias para el funcionamiento del nuevo municipio.
El diputado inicialista, Juan Manuel Molina García, recalcó que para los habitantes de San Felipe implica recorrer entre 200 y 250 kilómetros para realizar trámites y gestiones, lo que representa un obstáculo.
Con esta aprobación, anticipó que se logrará detonar al puerto y superar a destinos turísticos cercanos.
Reconoció que hay personas que están en contra de que San Felipe tenga su autonomía, “yo no lo comparto”.
Por su parte, la diputada Miriam Cano, criticó a quienes alegan una cuestión de pertenencia para no “soltar” a San Felipe, cuando era más importante escuchar a los habitantes más necesitados y a los que viven en los ejidos que están alejados de la zona urbana.
En tanto que la diputada Julia González, recordó que hubo un plebiscito, el cual arrojó que el 98.3 por ciento de los habitantes de San Felipe estaban a favor de convertirse en un municipio y eso fue lo que tomaron en cuenta.
Con aplausos, felicitaciones y señales de triunfo, fue como los diputados celebraron la aprobación del dictamen, que estuvo a cargo de la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales, así como de una comisión especial.










































