Instalan casetas ilegales en Lomas de Virreyes, bloquean tránsito y construyen en vía pública

Tijuana.- Un grupo de residentes del fraccionamiento Lomas Virreyes, encabezado por Alan Gaxiola Angulo, instaló casetas de vigilancia de forma ilegal y en la vía pública a cambio de cientos de miles de pesos cobrados a los vecinos, bloqueando el tránsito de una avenida principal en horas pico y la cual no fue diseñada como privada.

En septiembre del 2020, una miembro del grupo de vecinos, intentó justificar la construcción de dos casetas exhibiendo un oficio emitido por la Oficialía Mayor Municipal (dependencia encargada de la administración interna del gobierno), en el cual indicó “no tiene inconveniente con los controles de vigilancia, siempre y cuando no se niegue el libre tránsito a peatones y vehículos”.

La opinión de la Oficialía Mayor no se respetó, pues una vez terminadas de construirse las casetas de vigilancia, Alán Gaxiola bajo el nombre de “Proyecto Virreyes Seguro”, colocó plumas de control de acceso que impiden el libre tránsito para residentes, personal docente y padres de familia de las dos escuelas públicas que existen dentro: la Escuela Primaria Centauro del Norte y la Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas.

Al respecto, algunos padres de familia y maestros afectados por esta situación dieron a conocer que tal es el caos vial que se ha generado con las boyas metálicas para tráfico vial que se han dividido los carriles y obstruyen el libre acceso a residentes y visitantes, además de que deben pagar una cuota mensual de 200 pesos para tener acceso a sus domicilios.

Asimismo, indicaron que las acciones legales que han emprendido las autoridades para frenar este proyecto que se creó en la ilegalidad, nada tiene que ver con dejar al fraccionamiento sin seguridad, sino “al contrario, se trata de hacer bien las cosas y que sobre todo prevalezca el derecho que como ciudadanos nos otorga la Constitución”.

Bajo este tenor, expusieron otra acusación para el presidente del comité de Lomas Virreyes, Alan Gaxiola, a quien señalan de cerrar una de las vialidades de la calle Lomas Virreyes Sur dentro del fraccionamiento para convertirla en una privada, violando con ello los reglamentos de la edificación del estado de Baja California.

Sobre esto, algunos residentes, aseguraron que las autoridades municipales ya tienen amplio conocimiento de este caso y están en espera de que se ordene la demolición de una barda de malla ciclónica que fue instalada de forma arbitraria dejando a espacios deportivos y guarderías en un total caos en horas pico en la que convergen decenas de vehículos en dicho lugar.

El pasado 5 de mayo, la Unidad de Transparencia del Ayuntamiento de Tijuana dio contestación al Director de Administración Urbana, Óscar Alejandro González Lozano, quien en cumplimiento del requerimiento de información a la solicitud: 00425821/PNT describe y confirma que no existe permiso y/o licencia para casetas de seguridad en el fraccionamiento Lomas Virreyes, es decir fueron construidas de manera ilegal.

La Dirección de Administración Urbana informó que inspeccionó los accesos de Lomas Virreyes y constató que plumas automatizadas, postes de metal y cuadrillas permanecen trabajando en la vía pública, además de que se colocaron boyas para dividir carriles, con lo que el libre acceso se ha visto obstruido, y otorgó un plazo de 15 días hábiles para que Alan Gaxiola Angulo demoliera y retirara todos los elementos mencionados, pero hasta el momento, lo ha desacatado.

El pasado viernes, 21 de mayo concluyó el término de la fecha para retirar los objetos que obstruyen las entradas y salidas del fraccionamiento, sin embargo, una petición de reconsideración a la Dirección de Oficialía Mayor aplazó lo convenido por la autoridad de Administración Urbana, quien en sus facultades otorga un nuevo plazo.

A pesar de que la resolución de la Oficialía Mayor advirtió que no debería de obstruir el libre tránsito, Gaxiola Angulo no respetó la medida y continuó hasta finalizar los trabajos de construcción de las dos casetas rusticas pagadas con la aportación de menos de la mitad de los residentes del lugar.

Siendo así que por lo menos 500 familias pagaron la cantidad de mil 200 pesos, mismos que sumaron 600 mil pesos, y además debían pagar 200 pesos mensuales más para cubrir el gasto de supuestos guardias de seguridad.

Lo anterior, en un claro fallo de interpretación entre lo que quiso escuchar el presidente vecinal y lo que dictaminó Oficialía Mayor.

“Consideramos que las acciones que implementa Alan Gaxiola en el Proyecto Virreyes Seguro son arbitrarias y que van en contra de los derechos humanos de las personas”, dijeron los propietarios y arrendatarios que ya iniciaron denuncias formales, a fin de que sean las autoridades quienes pongan orden y disciplina en un fraccionamiento al que consideran “secuestrado” por un comité de vecinos.

Gaxiola Angulo, fue citado hasta en tres ocasiones sin que compareciera ante la autoridad que representa la Delegación Municipal La Presa, quien lo llamó a conciliar ante la ciudadana Jaqueline Zarate y otros vecinos más en el tema de conflicto vecinal por cuestiones de bloque con plumas de control de acceso al fraccionamiento.

Por últimos, los residentes de Lomas Virreyes señalaron que la seguridad que tanto desean, no llegará a través de personajes que desde un principio han engañado y mentido a los residentes del área haciéndolos pagar un por un proyecto que es ilegal.

“Lomas Virreyes tendrá la seguridad que tanto ha deseado, pero no será a través de personajes que desde un inicio han engañado a los residentes haciéndolos pagar por un proyecto ilegal y con ello tirar su dinero a la basura. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para que tengamos un fraccionamiento seguro, limpio y cordial, pero sobre todo ordenado”, finalizaron.

ÚNETE A LA DISCUSIÓN
+ posts

Redactora de notas periodísticas en Punto Norte. Licenciada en Lengua y Literatura de Hispanoamérica por la Universidad Autónoma de Baja California. Ponente en congresos y colaboradora en revistas de lengua y literatura. Autora de «Hace tanto ruido adentro que el silencio se suicida» (Editorial Poiesis, 2018).