Tijuana.- Con la entrega de una moto acuática nueva, boyas de rescate, trajes de neopreno, aletas y guantes, elementos de salvavidas de Tijuana contarán con más herramientas para realizar rescates durante la temporada de verano, cuando el aforo puede ser de hasta ocho mil personas por día en el área de Playas de Tijuana.
La alcaldesa de Tijuana, Karla Patricia Ruiz Macfarland, explicó que se trata de un esfuerzo por fortalecer el equipamiento de la Dirección de Bomberos en los meses que le restan a su administración, poniendo énfasis en las áreas prioritarias.

Recordó que en su primera gestión, en octubre de 2020, se reunió con un grupo de bomberos, el cual le hizo entrega de un pliego petitorio. A su regreso, le ha dado seguimiento, en la medida en que el presupuesto lo permite.
La presidenta municipal resaltó que pidió que todo lo que se adquiera sea de primera calidad y nuevo, en lugar de comprar equipamiento usado, que tendrá poca vida útil.
“Esta es la primera entrega de otras que vamos a realizar, y espero dejar unos bomberos un poquito más equilibrado y con ese sentido de que trabajamos de la mano, en conjunto”.
Ruiz Macfarland recalcó que la ciudad es compleja, en donde se registran incendios, mucho tráfico, calles irregulares, accidentes, a lo que se agrega una playa que demanda cada vez mayor atención.
Con esta entrega, la corporación cuenta ya con dos motos acuáticas, lo que evitará que se queden descubiertos, en caso de que la de mayor antigüedad tenga que ser enviada a reparación.
Hubo semanas de veranos anteriores en que no contaban con dicha unidad.
De acuerdo con el jefe de la división de rescate acuático, Juan Hernández, en las últimas semanas han repuntado los servicios con el aumento en la afluencia, pero sobre todo los llamados preventivos para que las personas eviten exponerse a las corrientes.
Indicó que en los últimos fines de semana han registrado aforos de hasta cinco mil personas en el área de Playas de Tijuana, mientras que en El Vigía se han concentrado entre mil 500 y dos mil personas.
Tan solo este domingo hubo tres rescates y decenas de prevenciones, para alertar a las personas que hay corrientes peligrosas, sobre todo para quienes no saben nadar.
“Hay veces que las personas hacen caso omiso a las indicaciones que les hacen los salvavidas y caen a las corrientes”, indicó, por lo que de prevención se convierte en rescate, lo que obliga a movilizar a los rescatistas para salvarles la vida.
Son 16 elementos los que conforman la división de rescate acuático, pero debido a las contrataciones temporales y al voluntariado, se llegan a tener hasta 20 personas por turno.
El director de Bomberos, Óscar Páez, explicó que se les dotó de trajes de neopreno, aletas y guantes, indumentaria que es muy necesaria para realizar rescates tanto en aguas profundas, acantilados, como en el área de la playa.
Con esto se evita que los salvavidas se expongan al contacto con el agua, que está a muy baja temperatura, y también que sufran lesiones en la piel a causa de los mejillones que están pegados a los tubos de la línea divisoria.
Mientras que, con la moto acuática, podrán lanzar una boya a la víctima, sujetar la cuerda a la unidad y jalarla hacia la orilla, con lo que se evitan los rescates “cuerpo a cuerpo”, que se complican con el oleaje.
Funcionarios recordaron que los rescates no solo se limitan a los bañistas. En los últimos meses también han atendido rescates de migrantes, en su intento por cruzar a Estados Unidos.










































