Tijuana.- El empresario Alejandro Limón Padilla, uno de los fundadores de los Supermercados Limón, además de impulsor de la educación preparatoria y universitaria en Tijuana, falleció este día a los 89 años de edad, en San Diego, California.
En la década de 1960, junto con sus hermanos, Alberto e Irineo, fundó los Supermercados Limón, populares en Tijuana y Ensenada.
Sin embargo, la huella más grande la dejó en el ámbito filantrópico y educativo, ya que a lo largo de su trayectoria se dedicó a crear oportunidades para estudiantes del Instituto Tecnológico de Tijuana (ITT), de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), así como de preparatoria, que no tenían posibilidades económicas para continuar con su formación académica.
También se sumó al esfuerzo de Cetys Universidad como consejero, para ampliar su oferta educativa.
Sus allegados lo describen como un gran humanitario, siempre preocupado por el progreso de su ciudad y de la educación.
Fue parte del Club Rotario, del Grupo Madrugadores, presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana (Canaco), presidente del consejo directivo de Cruz Roja Tijuana, además de que formó parte de una generación de empresarios que sentaron las bases del comercio organizado.
En una época en la que los jóvenes tenían pocas oportunidades de continuar con sus estudios y hacían falta profesionistas para impulsar el desarrollo de la región, creó la Fundación Limón Padilla en 1987 junto con sus hermanos, Alberto e Irineo (ambos ya finaron), para la entrega de becas.
Al ser uno de los pilares del Instituto Tecnológico de Tijuana (ITT), dicha institución expresó sus condolencias a los familiares y allegados de don Alejandro, quien ostentaba el cargo de presidente del patronato, cargo que ocupó desde el 19 de abril de 1996.
“Desde entonces y hasta el último momento fue un gran apoyo. Nuestras condolencias a la familia Limón Padilla… se le va a extrañar. Siempre será un gran ejemplo a seguir”.
En 2017, la comunidad del ITT le realizó un homenaje, por la aportación que hizo como benefactor y como presidente del patronato. Dos años antes, fue él mismo quien cortó el listón para reinaugurar la pista de tartán en la unidad deportiva que lleva su nombre y que se ubica en el campus Otay.
También se sumó al pesar por el fallecimiento de don Alejandro la Fundación Castro-Limón, fundada por su familia junto con el empresario Roberto Castro.
“Siempre lo recordaremos como el gran ser humano, con un alma noble y altruista que impactó de manera positiva a decenas de niñas, niños y adolescentes con cáncer”.
Limón Padilla acumuló a lo largo de su trayectoria decenas de reconocimientos, como los otorgados por el Grupo 21 y la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), por su labor filantrópica y por abonar a la formación de cientos de profesionistas tijuanenses.










































