Tijuana- Sin confrontaciones, ni debate, con nueve votos a favor, cinco en contra, una abstención y dos ausencias, el Cabildo de Tijuana aprobó la reforma a los artículos 7 y 104 de la Constitución Política de Baja California, mediante la cual se reconocen los matrimonios igualitarios.
Con esto ya son tres Ayuntamientos los que validaron la reforma que les turnó el Congreso del Estado, por lo que se reconocerán los derechos de las parejas del mismo sexo que contraigan matrimonio por la vía civil.
Quienes se opusieron a la reforma fueron Armando Aragón Romero, Guadalupe Flores Huerta -ambos emanados del partido de izquierda, el PRD-, además de Yolanda García Bañuelos y Gabriel Zambrano, de Morena. El regidor panista Arnulfo Guerrero León también votó en contra de los matrimonios igualitarios, pero no ofreció sus argumentos.
A favor se pronunciaron Mónica Vega, Verónica Corona, Edna Pérez Corona, Luis Antonio Quezada, Miguel Medrano, Josué Gutiérrez, Edelmira Chamery, así como la síndico procuradora, María del Carmen Espinoza Ochoa y la alcaldesa, Karla Patricia Ruiz MacFarland.
La regidora Diana Cecilia Rosa Velázquez, quien preside la Comisión de Igualdad de Género y quien también proviene de un partido de izquierda, votó en abstención.
Sin embargo, en sus argumentos no se pronunció contra los matrimonios entre personas del mismo sexo e incluso señaló que se les iba a dar certeza jurídica a todas las personas, “incluyéndolos a ellos”, para no transgredir sus derechos como ciudadanos.
“Yo soy regidora de ambas partes, tanto de los que están a favor como de los que están en contra”, dijo, tras lamentar que hayan tenido poco tiempo para analizar el dictamen y recordar que hay antecedentes de matrimonios igualitarios en Tijuana desde el 2015.
Antes de votar, el regidor Gabriel Zambrano informó que sostuvo reuniones con grupos que estaban tanto a favor como en contra del dictamen, además de que realizó un recorrido por varios distritos para conocer la opinión ciudadana, por lo que en ese sentido iba a ir su voto, que finalmente fue en contra.
Señaló que en una reunión que sostuvo con miembros de la Comunidad Cultural de Tijuana (COCUT), no pudieron enumerar ni diez derechos que adquirirían con el matrimonio igualitario y dijo que como perito ha sido testigo de que se les conceden derechos y herencias a las parejas del mismo género, sin haber estado casados.
Afuera de la sala de cabildo, que se mantuvo cerrada bajo llave, hubo grupos de la comunidad LGBTI+ que acudieron a respaldar la reforma enviada por el Congreso del Estado, pero también organizaciones que se autodenominan pro-familia.
Mientras el regidor Luis Antonio Quezada emitía su postura, uno de los inconformes con los matrimonios igualitarios golpeó en repetidas ocasiones la pared de vidrio, lo que motivó a los elementos encargados de la seguridad de Palacio Municipal a que se desplegaran frente a la sala de cabildo.
Calificó de intolerantes a las personas que no respetan la ideología de unos cuantos y a quien seguía tocando el vidrio para perturbar su participación, “piensan que porque son minoría (la comunidad homosexual) deben ser avasallados”.
El edil, rechazó que con esta aprobación se ponga en riesgo a la familia, como lo quisieron hacer notar las organizaciones que están en contra de la reforma, pues dijo que es un tema de derechos.
“Estoy muy feliz de que se haya aprobado esta reforma, que contempla desde un plano legal la igualdad de los derechos de todas las personas”, expresó.
La regidora Mónica Vega, puntualizó que no se trata de un privilegio, sino de un derecho, que a partir de ahora estará consagrado en la Constitución Política de Baja California.
“Los derechos no se consultan y los derechos no pueden ser sujetos a la moralina de unos o de otros”, agregó.
Al igual que Quezada Salas, expresó que quienes se oponen al matrimonio igualitario argumentando la protección de la niñez, deberían trabajar en defenderla desde el núcleo familiar, donde muchas veces los niños y las niñas son abusados por sus propios familiares heterosexuales.
Por su parte, hacer el razonamiento de su voto, la alcaldesa de Tijuana, Karla Patricia Ruiz, expresó que es católica, al igual que otros ediles, lo que puede ponerlos en conflicto, no obstante dijo que cree firmemente en una regla de oro que está en todas las religiones.
Evocó las enseñanzas del budismo, el islam, el judaísmo y otras religiones e ideologías, que coinciden en el respeto al prójimo.
También mencionó el capítulo 22 del libro de Mateo, que del versículo 36 al 40, habla de amar a Dios y al prójimo, “como a ti mismo… aquí no dice: amas solamente al que piensa como tú, el gran reto es amar al que es diferente a ti”.
Recordó que esta administración ha celebrado más de 50 matrimonios igualitarios, pero se lograron por la vía del amparo, lo que con esta modificación constitucional ya no será necesario.
Los ediles también aprobaron la reforma constitucional del artículo 7 de la Constitución Política de Baja California, enviado por el Congreso del Estado, en donde se agrega que queda prohibida toda forma de discriminación, por lo que se precisan los derechos de las personas sin importar sus preferencias sexuales.
Dicho punto fue votado a favor por todos los integrantes del cabildo.
Afuera, los manifestantes se disiparon antes de que concluyera la sesión de cabildo, pero hubo malestar porque no se les permitió el acceso a Palacio Municipal.










































