Tijuana.- En los últimos dos años han aumentado los ingresos al Hospital de Salud Mental de Tijuana (HSMT) de estudiantes universitarios que presentaron crisis e intentos suicidas.
El director de la institución, José Guadalupe Bustamante Moreno, indicó que también hubo suicidios consumados, por lo que decidieron acercarse a las universidades para analizar de cerca este fenómeno y ofrecerles sus servicios de forma preventiva.
“El año pasado y antepasado tuvimos una cantidad importante de pacientes hospitalizados, que no fueron solamente niños, sino estudiantes universitarios, de escuelas ya de nivel profesional”.
Les llamó la atención que la gran mayoría fueron de carreras muy demandantes, como Medicina, “eso para nosotros es un foco rojo”.
También puedes leer Se quita la vida abogado de la UABC en Tijuana
Indicó que a los jóvenes que atendieron en el área de hospitalización les dieron seguimiento en la consulta externa, pues es de suma importancia involucrar a la familia para llevar un mayor control en la salud mental de esos jóvenes.
De acuerdo con el coordinador de hospitalización de niños y adolescentes en el HSMT, Israel Castro Ramos, no hay una causa precisa a la cual se puedan atribuir los intentos suicidas o el suicidio.
En ocasiones el joven arrastra desde problemas familiares, sentimentales, económicos, de rendimiento académico y además padece enfermedades mentales no tratadas, como la depresión y la ansiedad.
“En el suicidio no podemos decir ‘fue esto’, eso es lo que hace el tema muy, muy complejo, porque no somos producto de una decisión, somos producto de muchas decisiones. Lo que conlleva a un cuadro depresivo no es solo una decisión”.
También puedes leer Se quita la vida niño de 13 años en Tijuana
Uno de los grandes retos, recalcó, es que nadie quiere hablar del suicidio, pues en casa no se comenta, mucho menos lo reconocen, aunque ya se haya consumado.
A esto se agrega que hay temor de acudir a un hospital psiquiátrico por lo que puede representar, pero recalcó que la negación no resuelve nada, tal como sucede con enfermedades de otra índole.
Las condiciones que enfrentan los estudiantes desde el inicio de la pandemia, señaló que también han abonado a los problemas de salud mental, desde el que estudia el nivel básico hasta el universitario.
“Las clases online son más estresantes, para la mayoría, porque las preguntas en el uno a uno, o por lo menos el contacto que se tiene con el individuo es educativo, no solamente aprendemos por leer, aprendemos observando”, explicó.
Para los niños ha sido un factor de estrés y ansiedad el tener a sus padres a un lado de ellos mientras toman la clase en línea, porque aumenta la presión de mejorar su rendimiento escolar.
Hay menores que con mucho esfuerzo sostenían una calificación, pero con las clases a distancia tuvieron un retroceso y otros se sentían más motivados porque estaban en el equipo de futbol o tenían un vínculo con el maestro, lo cual la pandemia les quitó.
Castro Ramos señaló que también hay hogares en donde hay violencia y para el menor acudir a la escuela representaba el mejor momento de su día, era una especie de escape.
“¿Qué pasa cuando se quita ese soporte?, hay una avalancha de situaciones que pueden generar complicaciones”, alertó.
El Hospital de Salud Mental de Tijuana, que opera como asociación civil, ofrece el servicio de consulta externa y terapias conforme a la necesidad del paciente; cuenta con especialistas en la atención de niños y adolescentes.
El número para mayor información es el 664 607-9090.










































