Confinamiento dejó a niños adictos a dispositivos móviles

Tijuana.- Durante el confinamiento la mayoría de los menores fueron expuestos al uso prolongado de dispositivos móviles, lo cual podría afectar su reintegración a las guarderías o a las aulas, pues en la infancia temprana también se desarrolla la adicción al uso de celulares y tabletas electrónicas.

Pero lo más preocupante, advirtió la psicóloga del Hospital de Salud Mental de Tijuana (HSMT), Kuniko Lostanaw, es que diversos estudios han demostrado que, junto con la dependencia a dichos dispositivos, hay un impacto negativo en el desarrollo de las habilidades cognitivas en los primeros años de vida.

“Todos los dispositivos electrónicos son altamente adictivos, sobre todo en la infancia temprana, porque ellos no tienen todavía la habilidad de tener una atención sostenida”, explicó.

Los menores experimentan la fascinación, es decir, que se ven sorprendidos por los contenidos que muestran colores muy vívidos, imágenes con movimientos muy rápidos y canciones ‘pegajosas’ que los hace querer verlos de manera repetida.

“Estos niños entran a lo que se llama un círculo de adicciones, porque todo esto genera dopamina, es una hormona de la felicidad, es un círculo de recompensa inmediata”, indicó, pues basta apretar un botón.

La especialista dijo que según un estudio de la Asociación de Pediatría Canadiense, antes de los 2 años ningún niño debería ser expuesto a las pantallas de dispositivos electrónicos.

De los 3 a los 5 años, la Asociación Americana de Pediatría recomienda un uso de 30 minutos por día como máximo.

En el caso de los menores que cursan el preescolar y que han tenido que llevar clases en línea a causa de la pandemia, explicó que esto puede derivar en problemas de rendimiento escolar y para relacionarse con su entorno.

“Los padres deben estar atentos a problemas de vocabulario; tal vez tengan un retraso en su vocabulario porque no tienen esa interacción, los niños aprenden con lo que ven-hacen y con lo que escuchan-dicen”.

En la educación preescolar, recordó que las clases se basan mucho en el conocimiento del medio, de las sensaciones y en las expresiones, que los padres deberían poner en práctica en el hogar.

La especialista advirtió que la capacidad de atención del menor también puede verse afectada, porque en lugar de escuchar la clase, un cuento o una explicación, siente la necesidad de hacer uso de un dispositivo móvil para obtener una recompensa inmediata.

De hecho, cada vez le muestran menos interés a una explicación de un maestro, que a un video de YouTube, aunque éste último sea de mayor duración.

“No es justo tener ese estándar. El maestro por más dinámico que sea, por más que integre música o sea un buen docente, no va a poder competir contra un video de YouTube, que está diseñado para mantener la atención del niño”.

La especialista advirtió que puede haber niños que, en etapas tempranas de 5, 8, 10 años, no van a reflejar el impacto que ha tenido el abuso de los dispositivos móviles, “pero los vamos a ver en su etapa adolescente, con problemas de impulsividad, de atención”.

Lostanaw señaló que los menores requieren de la interacción humana, y aunque sigue latente el riesgo de contagiarse de COVID-19, los padres pueden crear pequeños círculos de familiares o amigos para que los menores puedan empezar a convivir y relacionarse.

+ posts