Tijuana.- De manera mensual, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tijuana recibe un promedio de 580 órdenes de protección concedidas a mujeres víctimas de violencia para que les asignen vigilancia, por lo que se requiere reforzar esas tareas con más elementos.
El titular de la dependencia, Pedro Cruz Camarena, señaló que con el personal que tienen asignado a esa función, apenas les alcanza para cubrir 32 rondines por día.
“Tenemos un número increíblemente alto (de órdenes de protección)”, expresó, “no estoy criticando que esté mal, porque si hay una mujer que esté amenazada eso es lo único que importa, pero en realidad hay una sobresaturación de peticiones”.
Al inicio, se le encomendó esa tarea a la Unidad Operativa contra la Violencia Doméstica, que realizaba los rondines conforme a lo que establecían las órdenes de protección, pero ya están rebasados.
“Con este número tan intenso prácticamente es imposible cubrirlas”, admitió.
La estrategia de la corporación será echar mano de los elementos de la Policía Municipal asignados al patrullaje y vigilancia de la ciudad, que se coordinarán con el grupo que atiende los casos de violencia familiar, “para que podamos satisfacer la demanda tan alta de órdenes”.
Comentó que algunas de esas órdenes establecen que los rondines se deben hacer durante cinco horas, 72 horas, o hasta un mes completo, para proteger a la víctima.
De esto se da un informe al Ministerio Público que emitió la orden, para que verifique que se le dio cumplimiento.
Cruz Camarena dijo que no pueden confirmar que las tareas de vigilancia de las víctimas de violencia y amenazas hayan inhibido o alejado a los agresores, aunque le gustaría que hubiera retroalimentación de la parte investigadora para conocer la efectividad del proceso.
“No lo puedo asegurar, pero puedo inferir que sí inhibe, porque si ven que hay una patrulla que está pase y pase, pues el agresor, que suele ser un familiar o conocido, se va a contener un poquito”.
No obstante, dijo que puede ocurrir a la inversa, pues si el agresor observa que la unidad ya hizo su rondín y se retiró, puede elegir ese momento para atacar.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana opinó que se requiere hacer una revisión del mecanismo de protección a las mujeres, para que sea eficaz.
Además, propuso hacer una evaluación para saber qué tanto disminuyeron las agresiones en relación con las órdenes de protección expedidas.
“Si es así, al contrario, hasta reforzamos la unidad de prevención de violencia con más unidades”.
Recordó que la Unidad Operativa contra la Violencia Doméstica no solo se encarga de cumplir lo que marquen las órdenes de protección, también rescatan y trasladan a DIF Estatal a menores que son víctimas de omisión de cuidados, maltrato o abandono, atienden conflictos de violencia intrafamiliar, entre otras funciones.
Luego del homicidio de la enfermera Lucero Rubí Ojeda en San Quintín en septiembre del 2020 y de la odontóloga María Fernanda Hernández en Tijuana el pasado 11 de agosto, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California (CEDHBC) informó que revisarían la actuación de las autoridades encargadas de brindar protección a las víctimas de violencia, que ya habían presentado la denuncia correspondiente en contra de sus agresores.
Su titular, Miguel Ángel Mora Marrufo, señaló que era urgente analizar en qué puntos falló el mecanismo de protección, porque dijo, “no han funcionado como deben de funcionar”, además de que por casos como esos es que emitió la alerta de género en Baja California.
El mecanismo de órdenes de protección está contemplado en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, pero a nivel nacional solo el 7 por ciento de las mujeres que denuncian tienen acceso a este protocolo.










































