Tijuana.- Damián tiene seis años. Apenas hace cinco meses comenzó a presentar problemas de salud. Sus padres lo llevaron al consultorio de una farmacia, en donde el médico solicitó unos estudios sanguíneos para conocer las causas.
Lo que los resultados arrojaron fue alarmante, por lo que les pidió que de manera urgente lo llevaran a un hematólogo, pues notó anormalidades en la sangre.

La noticia los golpeó fuerte: había sospecha de cáncer.
Primero comenzó a presentar manchitas rojas en la piel, seguido de cansancio extremo, dolor de cabeza y huesos.
Nuevos estudios lo confirmaron. Fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda.
Él es uno de los menores que este año fue admitido en la Fundación Castro-Limón para iniciar de manera inmediata su tratamiento, pese a las dificultades económicas que ha enfrentado la institución, ya que no han podido celebrar todos los eventos recaudatorios y los precios de los medicamentos se han disparado hasta ocho veces.
El tratamiento de Damián tendrá un costo de un millón 26 mil pesos, si todo marcha conforme al pronóstico médico y no hay complicaciones.
Su padre es comerciante ambulante y su madre se dedica al hogar, aunque elabora prendas para mascotas que vende a través de las redes sociales para obtener un ingreso extra.
No pagarán ni un peso por el tratamiento contra el cáncer, pero para costearlo, la Fundación Castro-Limón (FCL) depende de los donativos y de los eventos, como el que se realizará este 30 de octubre en el Valle de Guadalupe, con motivo del Día de Muertos.

Es el primer evento presencial que organizan después de la pandemia, cuya meta es recaudar de 100 mil dólares, entre la venta de las entradas y el consumo.
El vicepresidente del comité de eventos de la Fundación, Cleofas Arreola, explicó que el Día de Muertos en el Valle no solo rescata una tradición emblemática de México, sino que tendrá el escenario ideal, la Finca Tré, para que los asistentes degusten platillos elaborados por chefs invitados, además de los vinos de la región.
El lugar estará enmarcado por una decoración alusiva al Día de Muertos, con altares, flores de cempasúchil y catrinas, además de música, en donde se priorizará el protocolo sanitario. El uso de cubrebocas es indispensable cuando se movilicen de un lado a otro.
El aforo es limitado a la tercera parte de la capacidad de la sede. Recibirán a 400 personas, con la ventaja de que es un sitio al aire libre.
Arreola explicó que el donativo por persona es de 140 dólares, lo que incluye comida, bebidas, show en vivo, entre otras sorpresas. Durante la noche se iluminará el lugar con el color de la festividad.
Lo que se recaude se destinará al tratamiento de Damián y de los 72 menores que son atendidos por la fundación.
Al año, Castro Limón requiere de más de un millón de pesos para garantizar el tratamiento de los que están en fase activa, así como para dar seguimiento a los pacientes en remisión.
A este evento también se unirán 15 artistas plásticos, que donaron su trabajo y pintaron botellas de Nebbiolo de Finca Tré, con diseños alusivos al Día de Muertos, mismas que estarán a la venta en el lugar.
“Les pedimos que hicieran una interpretación de lo que es el día de muertos en hasta cinco botellas”, explicó, “cada botella tiene un enfoque completamente distinto, la inspiración es lo que les ha hecho expresarse así”.
Las puertas del evento se abrirán a las 3:00 de la tarde y terminará a las 11:00 de la noche.
Para la madre de Damián, Katia Muñoz, su hijo ha mostrado mucha fortaleza, sigue siendo el mismo niño inquieto y feliz.
“Uno piensa que no le va a tocar a sus hijos, a su familia o a uno mismo, yo normalmente suelo decirle a las personas que cuiden a sus hijos, porque es muy feo pasar por esto”.
En la Fundación lo describen como muy alegre, simpático y muy listo, además resaltan que se ha adaptado al tratamiento de la mejor manera posible, lo que pueden constatar cada vez que llega al Centro Oncológico Pediátrico (COP) con una sonrisa.










































