Fentanilo se adueña de la Zona Norte en Tijuana y hay escasez de medicamento para tratar sobredosis

Dos usuarios de drogas sintéticas en la Zona Norte de Tijuana. Foto: Omar Martínez

Tijuana.- En cantidades pequeñas, mezclado con otras sustancias y la mayoría de las veces, sin que el usuario lo sepa, el fentanilo se ha “adueñado” de la Zona Norte y partes aledañas a la canalización del Río Tijuana, según un muestreo realizado por la ciudad.

Alfonso Chávez, coordinador del programa de Reducción de Daños de la asociación civil Prevencasa, explicó que un estudio para el monitoreo del uso de fentanilo, arrojó un incremento en la presencia de este opioide en dosis de otras drogas.

Y es que también la sobredosis por esta sustancia van al alza: desde 2018 a la fecha, Prevencasa ha atendido 300 casos de sobredosis en sus instalaciones en Zona Centro de Tijuana y nada más en tres situaciones, el usuario ha perdido la vida.

Aseguran que entre la pandemia y el “boom” de fentanilo en esta frontera, adjudicado entre otros factores a la demanda hacia Estados Unidos y lo fácil que es producirlo, repuntaron los casos de abuso de drogas en esta asociación civil.

Chavéz explicó que se han realizado entre 600 y 700 muestras en distintos puntos de la ciudad y en casi la totalidad de las pruebas, el resultado es positivo.

Otro dato revelado en los últimos meses es que, debido a la movilidad de la población, políticas de seguridad y otros factores, el fentanilo se está extendiendo hacia la Zona Este, aunque en menor medida y por lo general, cerca del bulevar 2000.

“Pero la prevalencia es Zona Centro y Norte, la mayor parte de las sustancias sobre todo heroína, sale positivo a fentanilo”, dijo Chávez.

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Este muestreo es parte de una investigación realizada por Prevencasa y en conjunto con otros organismos civiles como Integración Social Verter en Mexicali; A New PATH, en Estados Unidos y académicos, sobre el fentanilo en la frontera.

La intención de estas asociaciones es “destrabar” e impulsar el uso de naloxona para casos de sobredosis por fentanilo.

La naloxona es un medicamento intramuscular utilizado en el sector médico, específicamente en cirugías, para contrarrestar el efecto de los receptores opioides; es decir, elimina el efecto del fentanilo o en el caso de las cirugías, la anestesia.

Esta sustancia es de uso restringido en México y para disponer de él, se requiere de una receta médica especializada, por lo que, en caso de emergencia, es muy complicado obtenerla a la brevedad.

Jaime Arredondo, profesor de la Universidad de Victoria y colaborador de Prevencasa

Jaime Arredondo, profesor de la Universidad de Victoria, detalló que, mediante donaciones, han logrado abastecer de naloxona a organismos como Prevencasa para que a su vez, lo entreguen a consumidores o familiares de personas “inyectables”.

También son compartidos con otros grupos de apoyo, rescatistas y hasta ambulancias.

Se trata de sustancias que en California ya son de fácil acceso, lo mismo que muestras caseras para detectar el fentanilo en dosis de drogas.

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“En California, antes era considerado como parafernalia de drogas, ahora es un tema de salud”, refirió Arredondo, mientras subrayó que falta voluntad política para reformar la legislación vigente.

“Hay organismos que nos lo están donando y necesitamos que nos ayuden a importarlo, de manera legal, y usarlo en casos de emergencia, en las casas, en las ambulancias, estamos en un momento donde no podemos actuar (pese al incremento de sobredosis)”, externó.

Subrayó que, de no haber contado con este donativo, estas 300 personas que sufrieron sobredosis y atendió Prevencasa, habrían muerto por esta causa.

La presentación de naloxona que se reparte a usuarios de droga en Prevencasa viene como spray nasal o vía intravenosa y el costo en Estados Unidos, varía desde los 20 a 45 dólares.

Gretchen Bergman, directora ejecutiva de A New PATH (Parents for Addiction Treatment and Healing, un organismo formado en Estados Unidos, por padres de personas con problemas de adicción), explicó que decidieron apoyar del lado mexicano ya que se trata de un problema compartido.

“Sabemos que personas están muriendo en Baja por fentanilo, la gente está cruzando a México para consumir y otra gente está cruzando a Estados Unidos para consumir, y todos están muriendo, es una tragedia compartida”, enfatizó Bergman, en conferencia de prensa.

Los usuarios víctimas de sobredosis por fentanilo, en un 60% se trata de migrantes y personas deportadas que ya arrastran con un problema de consumo de drogas.

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Sin embargo, no es exclusivo de este sector, ya que han encontrado rastros de fentanilo en drogas como cocaína o heroína que después se ofrece en otras partes de Tijuana, por lo que nadie está exento a consumir el opioide.

“Nuestros compañeros que llegan con nosotros para que los apoyemos con un antídoto nos mencionan que atienden casos en la Chapultepec, Hipódromo, en un bar, antros donde no estaba el inyector común de Zona Norte, y ellos tienen también sobredosis”, enfatizó Lilia Pacheco, coordinadora general de Prevencasa.

Dijo que estiman que el consumo de fentanilo en otras áreas puede tratarse de una equivocación en la elección de sustancias.

Sin embargo, esto indica que ya está en otros sectores, cada vez de forma más frecuente.

“Esto llama a la urgencia de tener acceso a la naloxona”, indicó.

Prevencasa se encuentra ubicado en la Zona Centro y es un centro comunitario de reducción de daños por el consumo de drogas.

Al día, atienden entre 80 y cien personas nada más para el intercambio de jeringas a usuarios de sustancias inyectables.

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Egresada de Lengua y Literatura de Hispanoamérica por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y diplomada en Periodismo por la Universidad Iberoamericana del Noroeste. Se ha desempeñado como reportera, editora, conductora, productora y jefa de información en diversos medios de comunicación regionales y nacionales por más de una década. Asesora parlamentaria en la LXIII Legislatura y poeta de ocasión.