Marchan para exigir justicia por Samara, la joven asesinada por su novio en Tijuana

Foto: Montserrat Peraza

Tijuana.- Familiares y amigas de Samara Carolina Suárez Alvarado, quien fue asesinada por su novio mientras desayunaba en su casa, marcharon para exigir que su feminicidio no quede impune.

Y es que en un principio, su muerte fue clasificada por la Fiscalía General del Estado (FGE) como un suicidio, a pesar de que la familia de la víctima insistió en que esta versión era inverosímil, pues la joven presentaba lesiones que no se pudo haber realizado sola.

Foto: Montserrat Peraza

Después de días de presión por parte de familiares, amigos y colectivas feministas, la FGE reclasificó el delito a feminicidio y obtuvo una orden de aprehensión contra Reynaldo Ezequiel, ex novio de Samara Carolina, quien desde un inicio fue señalado por las personas más cercanas a la joven como el principal, sospechoso.

Finalmente, el hombre fue detenido y presentado ante un juez, quien lo vinculó a proceso por el delito de feminicidio, por lo que se encuentra en prisión preventiva mientras la Fiscalía realiza la investigación complementaria.

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La tarde de ayer sábado 3 de agosto, las manifestantes se reunieron en la glorieta conocida como Las Tijeras en Zona Río para preparar sus carteles.

Desde ahí, iniciaron el recorrido sobre Paseo de los Héroes hasta llegar a la Fiscalía General de la República, dando vuelta en el bulevar Rodolfo Sánchez Taboada para dirigirse hacia la Fiscalía General de Estado (FGE).

Foto: Montserrat Peraza

Ahí recordaron que la mujer de 29 años de edad fue encontrada sin vida por su propia hermana, alrededor de las 6:20 de la mañana del lunes 15 de julio, en su casa ubicada en la colonia Villa del Real.

Samara Carolina había bajado a desayunar esa mañana, pero cuando su hermana la vio, sentada en la mesa de la cocina, presentaba diversas heridas en el cuello por arma blanca y estaba inconsciente.

Foto: Montserrat Peraza

A pesar de que su hermana intentó reanimarla, mientras llamaba por teléfono para pedir una ambulancia, Samara Carolina fue declarada sin vida por los paramédicos que atendieron la emergencia.

Además de las heridas por arma blanca, la joven tenía un cable atado alrededor del cuello.

Foto: Montserrat Peraza

“Había demasiadas pruebas para que se clasificara como un homicidio agravado”, compartió Eloísa, tía de Samara.

La familiar de la joven explicó que además del coraje y del dolor que les causó la pérdida de Samara, tuvieron que experimentar estos mismos sentimientos hacia la Fiscalía, por clasificar su muerte como un suicidio.

Foto: Montserrat Peraza

“Queremos justicia, justicia para Samara, eso quiero, para que ella descanse y nosotros también, queremos la pena máxima para ese tipo”, expresó la tía de la víctima.

Por su parte, Claudia Suárez, hermana de Samara, narró las dificultades que encontraron para que la FGE aceptara reclasificar el delito.

Foto: Montserrat Peraza

“Es su trabajo darle claridad a la población, determinar cuál fue la causa real, en este caso un homicidio y ellos no trabajaron conforme la ley, no hicieron los protocolos necesarios, ni siquiera fueron peritos el mismo día, no fueron”, agregó Claudia.

Las manifestantes, en conjunto con el colectivo Frontera Violeta, explicaron que su pliego petitorio se resume en tres puntos. El primero es que el proceso penal sea transparente y que la Fiscalía pida al juez la condena máxima por feminicidio, que es de 60 años de prisión.

Foto: Montserrat Peraza

Además, solicita que se sancione a los funcionarios del Departamento de Homicidios Culposos de la FGE “por obstruir la justicia” y por “la negligencia de la investigación”, principalmente a la coordinadora Artemisa Martínez Elguero y la fiscal Bertha Puentes Solís.

Por último, piden que permanente se aplique la Ley Mariana Lima, la cual dicta que toda muerte de mujer debe investigarse con perspectiva de género para descartar o no de que hayan sido un feminicidio.

Alejandra, mejor amiga de Samara Carolina, la recordó como una “mini pila” por la energía con la que vivía.

Foto: Montserrat Peraza

“Ella era una luz en mi vida, tenía muchos sueños, muchos proyectos, tenía energía para todo”, compartió Alejandra en entrevista con PUNTO NORTE.

La joven recordó cuando salían juntas a realizar actividades relacionadas con la música coreana K-pop, pues tanto a “Carito” como a sus otras dos amigas, les gustaba este género musical.

Por último, Alejandra expresó que perdió la fe en las autoridades después de que clasificaron el asesinato de su amiga como suicido y que el salir a la calle sola, cada día es más difícil para ella.

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