Tijuana.- Marcelo Machain Servín, quien fue oficial mayor del Ayuntamiento de Tijuana en gobierno de Montserrat Caballero Ramírez, fue citado a declarar en la Fiscalía Anticorrupción de la Fiscalía General del Estado (FGE), por una denuncia penal en su contra por los delitos de tráfico de influencias, peculado y uso ilícito de atribuciones y facultades.
De acuerdo a información obtenida por PUNTO NORTE, la denuncia se desprende de la adjudicación directa de contratos en la pasada administración municipal por un monto superior a los 127 millones de pesos.

Acompañado de una abogada y un abogado, quien fue uno de los colaboradores más cercanos de la exalcaldesa, llegó a la Fiscalía en la Zona del Río de la ciudad antes de las 5:00 de la tarde de hoy miércoles 30 de octubre.
Hace exactamente un mes, el 30 de septiembre, Machain Servín dejó el cargo de oficial mayor en el XXIV Ayuntamiento.

Mientras que apenas el 16 de octubre, PUNTO NORTE dio a conocer que la Sindicatura Procuradora de Tijuana inhabilitó a Machain Servín durante un año para desempeñarse en el servicio público así como para participar en adquisiciones, arrendamientos, servicios u obras públicas.
De acuerdo al documento obtenido por este medio de comunicación, la inhabilitación se debió a irregularidades en el proceso de entrega-recepción entre el pasado y el actual gobierno municipal, en el que Machain Servín era el responsable, y durante la que echaron en falta 607 bienes inmuebles.

Por lo que el caso que investiga la Fiscalía Anticorrupción es uno distinto a los hechos por los que el ex funcionario municipal fue inhabilitado.
Al intentar ser abordado en el área de recepción de la Fiscalía, el ex oficial mayor sólo mencionó respondió a PUNTO NORTE que no sabía a qué iba, por lo que primero entraría a las oficinas de la Fiscalía Anticorrupción y al salir daría la entrevista.
Sin embargo, al salir, exactamente una hora después de haber ingresado, se negó a dar declaraciones.

“Ahorita me reservo para no afectar la investigación”, respondió al cuestionamiento de los medios.
Ante la insistencia sobre la existencia de señalamientos de cuestiones ilícitas en contra suya, solo agregó “No, no hay nada ilícito”, para subirse a un vehículo y retirarse del lugar.










































