Tijuana.- Cinco años, seis meses y seis días pasaron para que Eddy Carrillo pudiera velar los restos de su hijo, Erick Carrillo, quien fue víctima de desaparición forzada. Fue precisamente la noche del 12 de diciembre que el padre y activista cumplió su manda a la Virgen de Guadalupe de no descansar hasta encontrar o darle el eterno descanso a su hijo.

Con los ojos hinchados del llanto, Eddy encabezó una procesión desde la Nueva Catedral Metropolitana de Tijuana hasta la funeraria Gayosso, en Zona Río, acompañado de una caravana de familiares, amigos e integrantes del colectivo “Todos Somos Erick Carrillo”, mismo que fundó desde la desaparición de su hijo y que hasta la fecha ha localizado mil 600 cuerpos, entre ellos, el de su hijo.
También puedes leer “Es una victoria”: encontró los restos de su hijo Erick Carrillo tras hallar más de 1,600 cuerpos con su colectivo
En el recinto funerario, coronas de flores llenaban la capilla “Renacimiento”, entre las cuales Eddy caminó para abrirse paso y llegar hasta el féretro de Erick Carillo Álamo, el cual estaba cubierto de una tela verde militar con flores, fotos y una bandera del colectivo.

Amigos, familiares y activistas del país lo recibían con aplausos, mientras que Eddy, con su característica energía, pero con un rostro de calma, le dijo a su esposa “aquí te entrego a tu hijo”.
Erick Carrillo Álamo desapareció el 1 de junio de 2019, cuando junto a un amigo se dirigía a una fiesta en el fraccionamiento El Dorado. El joven de 19 años de edad vivía en el sur de California, pero se encontraba en Tijuana para convivir con un grupo de amigos.

Fue hasta el 6 de noviembre de este 2024 que el colectivo ‘Todos Somos Erick Carrillo’ encontró los restos de Érick enterrados en un cerro del fraccionamiento El Lago, a unos pocos kilómetros del sitio donde fue visto por última vez. A su lado, fue encontrado el cuerpo del amigo con quien desapareció, Iván Francisco.
También puedes leer Hallan cuerpo de Eric Carrillo junto a su chamarra y con su amigo con quien desapreción, falta ADN
Finalmente, el 6 de diciembre, tras obtener el perfil genético de la osamenta de Erick Carrillo, la Fiscalía General del Estado (FGE) le compartió al padre buscador que efectivamente, esos restos humanos encontrados por su colectivo eran los de su hijo.

“¿Por qué los buscamos? ¡Porque los queremos!, ¿Hasta cuándo? ¡Hasta encontrarlos!, ¡De norte a sur, de este a oeste, seguiremos en la lucha cueste lo que cueste! ¡Erick escucha, tu padre está en la lucha!”, coreaban familiares, amigos y buscadores en la sala de velación, resonando en cada uno de los pasillos de los tres niveles de la funeraria.

Eddy Carrillo les agradeció a todos los asistentes que lo acompañaran en ese momento y les compartió que por fin podrá descansar, despojado de miedos, tormentos, tristezas y de todo lo que llega a su cabeza por las noches.
Por fin, dijo, su alma ha encontrado tranquilidad tras años de búsquedas en los sitios más recónditos de Tijuana.
También puedes leer “Siento que es mi hijo”, Eddy Carrillo espera los resultados de ADN del cuerpo que haló en una fosa clandestina
“Me siento contento porque fueron cinco años de estar metido en un cerro, humillado, buscando por todos lados, buscando en mis caminos, buscando por todos lados, llorando en mis caminos y hoy, por primera vez, está sucediendo lo que más quería”, compartió el buscador.

Entre los presentes en el funeral, estaba Ceci Flores, activista reconocida y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, quien detalló para PUNTO NORTE que haber encontrado a Erick Carrillo representa un hilo de esperanza a miles de familia que aún siguen buscando a su hijo.
Sin embargo, Ceci Flores recordó que el duelo de pérdida que ahora viven Eddy Carrillo y su familia es más grande que el luto permanente que se tiene cuando se sigue buscando.

“Tengo sentimientos encontrados porque alguien volverá a casa y un padre estará con su hijo y también te da tristeza porque acaba la esperanza y cuando se acaba, empieza el verdadero dolor. Yo pienso que esto es el verdadero dolor al luto que vivió durante estos cinco años, porque ahora sí está viviendo la pérdida”, agregó.
Tras cinco años de buscar a su hijo y a miles de desaparecidos, de haber encontrado mil 560 personas desaparecidas con vida y sin vida, la familia Carrillo Álamo podrá vivir el duelo de la muerte de Erick.

Y aunque Eddy Carrillo confirmó que, cumpliendo su promesa, una vez habiendo encontrado a su hijo, dejará la presidencia del colectivo que fundó, pero ello no significa que haya terminado su vocación de seguir apoyando a más familias que buscan a sus seres queridos.











































