Mexicali.- Víctima de maltratos en manos de su madre y de su abuela, quienes la golpeaban y dejaban fuera de su casa, soportando el frío y el calor extremos durante horas mientras ellas consumían cristal junto a otras personas, Kimberly cumplió cinco años en la cama de un hospital, donde permanece conectada a aparatos que la mantienen con vida.
La pequeña niña se encuentra en estado vegetativo e intubada a un ventilador mecánico, tras sufrir una intoxicación por metanfetaminas, droga que fue dejada a su alcance en su hogar, por su madre, Melanie Alexa y su abuela, Carolina.

Las dos mujeres, en uniforme penitenciario naranja, fueron presentadas hoy jueves 19 de diciembre ante un juez de control, en audiencia inicial en la que la Fiscalía General del Estado (FGE) les imputó los delitos de violencia familiar y feminicidio en grado de tentativa por dolo eventual.
Tras escuchar los datos de prueba aportados por la Fiscalía, como testimonios, reportes médicos e inspecciones al domicilio de las mujeres, el juez Gerardo Anguiano resolvió vincular a madre e hija a proceso, por lo que permanecerán en prisión preventiva mientras continúa el proceso penal en su contra.
Sin embargo, la vida de maltrato físico, abuso y negligencia de Kimberly no siempre fue así.
Según lo expuesto en audiencia, Melanie Alexa y Carolina son adictas a las drogas, por lo que cuando la pequeña Kimberly nació, las dos mujeres le pidieron a Nadia, su vecina, que recogiera a la recién nacida del hospital.

Así lo hizo Nadia y llevó a Kimberly a su casa, donde la crió durante más de dos años sin que la madre ni la abuela de la pequeña acudieran por ella.
Sin embargo, cuando Kimberly tenía alrededor de dos años y medio, Melanie Alexa y Carolina fueron por la niña a casa de Nadia.
La mujer no tuvo más remedio que entregarles a la menor, pues Nadia nunca contó con la tutela legal de ella y, además, le tenía miedo a las mujeres.

De acuerdo a lo que Nadia narró ante la Fiscalía, poco antes de que le pidieran de regreso a la niña, las mujeres se habían visto involucradas en un episodio de violencia.
Esto ocurrió cuando la pareja de Carolina, abuela de Kimberly, atacó con un machete y le cortó algunos dedos al papá de la hija mayor de Melanie Alexa, pues el hombre acudió por la menor para llevársela con él, lo cual finalmente logró.
A partir de ahí, la vida de Kimberly cambió, pues su madre y abuela se la llevaron a vivir con ella para sumergirla en un ambiente rodeado de negligencia, violencia y consumo de drogas.
La pequeña estuvo sometida por su madre y su abuela a condiciones inhumanas, quienes la golpeaban en diversas partes del cuerpo como brazos, espalda y glúteos.
Incluso, expuso el Ministerio Público en la audiencia, algunos vecinos confesaron haber escuchado los gritos y el llanto de Kimberly cuando era dejada al exterior de la casa como castigo, pero no denunciaron los hechos.
Madre de Kimberly rompe en llanto durante audiencia
Mientras las dos agentes del Ministerio Público que participaron en la audiencia exponían estos detalles, los cuales forman parte de los datos de prueba que obran en la carpeta de investigación, Melanie Alexa, sentada junto a su madre, rompió en llanto.
Incluso, la mujer interrumpió a su abogado, un defensor público, cuando éste explicaba las circunstancias de la atención médica que recibió la pequeña.
“No, yo corrí…”, fueron las únicas palabras que Melanie Alexa pudo expresar antes de que el juez de control le aconsejara que previo a declarar, lo consultara con su abogado.
Tras un receso, la mujer dejó de llorar y decidió no declarar, por lo que la audiencia prosiguió.
Según lo expuesto por la FGE, el fin de semana del 18 al 20 de octubre de este año, Kimberly estuvo bajo el cuidado de su abuela, en su casa ubicada en el fraccionamiento Villa Florida.
Fue en este domicilio donde testigos presenciales confirmaron que estaban ingiriendo drogas sintéticas con la abuela de la menor, quien guardaba sus dosis de cristal en un estuche para su dentadura postiza y otras más las ocultaba en un ropero.
Esta versión se confirmó más adelante, con investigaciones de campo, pues en una inspección mediante una orden de cateo, elementos de la Fiscalía encontraron al interior de la vivienda un vapeador y una pipa con residuos de cristal.
El lunes 21 de octubre, Kimberly fue ingresada al área de Urgencias del Hospital General de Mexicali tras haberse intoxicado con metanfetaminas, droga conocida coloquialmente como cristal, luego de que su madre la llevara a una clínica.
Melanie Alexa aseguró a los médicos que Kimberly había ingerido jarabe y había caído inconsciente, pero un examen toxicológico desmintió su versión.
Los resultados del estudio indicaron que, a sus cuatro años, la pequeña tenía presencia de metanfetaminas en su organismo.
Además, los doctores identificaron múltiples lesiones en su cuerpo, las cuales coinciden con las heridas ocasionadas por abuso infantil, por lo que el caso fue reportado a la FGE, la cual inició con la carpeta de investigación por violencia familiar.
A su vez, el Sistema DIF de Baja California tomó a la menor bajo su custodia, para retirarla de su mamá y de su abuela.
Fue entonces que Nadia, la vecina que cuidó de Kimberly desde que nació, se enteró que la menor estaba bajo la custodia de DIF y acudió a las oficinas para iniciar con los trámites que le permitieran, esta vez de manera legal, darle un hogar a la pequeña.
La mujer logró ser reconocida como el hogar temporal de Kimberly y cuando ésta fue dada de alta, el 23 de noviembre, pudo llevarla a su casa de nuevo.
Sin embargo, el futuro para Kimberly se tornaría aún más sombrío, pues al día siguiente, el 24 de noviembre, sufrió una grave convulsión que duró más de 90 minutos.
La menor regresó al Hospital General de Mexicali, donde le fue detectado daño cerebral severo y el 6 de diciembre cayó en estado vegetativo persistente.

Así, el 11 de diciembre, la pequeña cumplió cinco años hospitalizada y con vida gracias a un ventilador mecánico.
Durante la audiencia, la defensa de la madre y la abuela de Kimberly argumentó que la intoxicación que sufrió la pequeña fue accidental, por lo que no se justificaban los cargos imputados por la Fiscalía.
En su lugar, el abogado propuso que se reclasificaran los delitos a lesiones por culpa.
Sin embargo, el juez determinó que las pruebas y testimonios acreditaban una intención de causar daño por parte de las imputadas, por lo que sostuvo los delitos de violencia familiar y feminicidio en grado de tentativa.
“Los datos de investigación, al analizarlos, resultan suficientes elementos para las imputadas muy probablemente causaron alteraciones a la salud de la menor”, reiteró el juzgador.
De esta manera, el juez vinculó a proceso a madre e hija y dictó un plazo de tres meses para que la Fiscalía realice las investigaciones complementarias respecto a este terrible caso, periodo en el que ambas mujeres continuarán en prisión preventiva.
Mientras tanto, Kimberly sigue luchando por su vida en el hospital.










































