Playas de Rosarito.- Senderistas que caminaban en los alrededores del Cerro Coronel localizaron una osamenta y pertenencias que podrían ser de Martha Molina, una mujer de 63 años que desapareció en 2023 durante un recorrido espiritual en ese sitio.
Así lo confirmó Rafael Rivera, hijo de Martha Molina, en entrevista con PUNTO NORTE.

Alrededor de las 9:00 horas de este miércoles primero de enero, Rafael recibió una llamada a su celular de una persona perteneciente al grupo senderista “Extreme”, quien había encontrado en el Cerro del Gorila una osamenta, indumentaria y pertenencias que podrían pertenecer a su madre.

“Me habló a las 9:00 de la mañana y me dijo ‘encontramos unas osamentas y encontramos ropa y al parecer es de tu mamá, no te quiero este emocionar ni crear falsas esperanzas pero coinciden, te voy a mandar unas fotos por favor relajado’ y me las mandó y confirmé que sí es”, explicó Rafael Rivera, entrevistado al salir del Cerro Coronel, la tarde de hoy, antes de dirigirse a la Fiscalía General del Estado (FGE) para continuar con el procedimiento.
Martha Molina desapareció el 7 de mayo de 2023. La mujer de 63 años de edad había sufrido un cuadro de depresión, por lo que decidió asistir a un retiro espiritual de tres días cerca del Cerro Coronel impartido por el campamento Nuevo Amanecer, supuestamente dedicado a apoyar a personas con adicciones y problemas emocionales.
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Desde ese día familiares y amigos se unieron en compañía de colectivos de búsqueda como “Todos Somos Erick Carrillo”, “Buscando a Tolano”, “Enlace y Restauración”, entre otros, para tratar de encontrar a Martha.
Durante un año y ocho meses, dedicaron alrededor de 20 búsquedas en campo por los cerros colindantes al Coronel, la última se realizó hace apenas unos días, el 28 de diciembre de 2023.
El hijo de Martha Molina comentó que al recibir la noticia del posible hallazgo, se comunicó con Raúl Cornejo Carbajal, titular del colectivo “Enlace y Restauración” para corroborar que los restos encontrados por los senderistas pertenecieran a una osamenta humana, mientras él se trasladaba desde Tijuana, donde vive.
Al llegar a la escena, Rafael Rivera pudo confirmar con sus propios ojos que las pertenencias eran de su madre.
En ese momento, sintió “júbilo de encontrar a mi mamá, pero tengo la tristeza de que no fue con vida”, compartió mientras su voz se quebraba y sostenía la mirada firme para no llorar.
La escena fue resguardada por elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Municipal de Playas de Rosarito, quienes dieron aviso a Agentes Estatales de Inteligencia de la Fiscalía General del Estado.
De esta manera, las pertenencias de Martha y los restos óseos fueron levantados como parte del procesamiento, el cual incluye la prueba de ADN que se tomará de una muestra de los retos en el Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Ahora, Rafael Rivera sólo espera que las pruebas de genética de la osamenta encontrada coincidan con el perfil de su madre para poder darle sepultura digna a su madre y, con ello, el descanso eterno, así como el esclarecimiento del caso para dar con los responsables de la desaparición y muerte de Martha.


















































