Esposa de taxista muerto por joven con aliento alcohólico implora justicia al juez en audiencia, quien le pide lleguen a un acuerdo

Tijuana.- La esposa de José Alfredo Rodríguez Moreno, el taxista que falleció en un accidente automovilístico provocado por un joven que conducía con aliento alcohólico y que se pasó un semáforo en rojo, tomó la palabra en la audiencia inicial en la que un juez decidiría si quedaría libre o no el joven.

“Quiero justicia, mi esposo no tomaba, era un buen padre, yo cómo sé que el muchacho no se irá para el otro lado (Estados Unidos). Quiero que no se vaya, ustedes determinen lo que sea necesario, sólo pido justicia”, expresó Itzel, esposa del taxista fallecido, al juez, durante la audiencia celebrada ayer martes 25 de febrero, en la que PUNTO NORTE fue el único medio de comunicación presente.

Por su parte, la defensa de Ulises, quien dejó además a siete pasajeros heridos en el accidente registrado la mañana del domingo 23 de febrero en la Zona Centro de Tijuana, manifestó que el joven busca llegar a un acuerdo reparatorio para evitar una sentencia que lo deje en prisión.

Aunque el juez de control José Fernando Acevedo Chavira, instó a ambas partes a llegar a un diálogo, determinó la vinculación a proceso de Ulises por los delitos de homicidio culposo, lesiones culposas y daño en propiedad ajena.

“Exhorto a que tenga el acercamiento con la señora Itzel, pero entiendo que el imputado es mayor de edad y que su imprudencia ha quedado materializada… Es un accidente, pero los delitos culposos tienen consecuencias”, dijo el juez al compartir su resolución.

Además, el juez de control dictó prisión preventiva para Ulises, por lo que por el momento, no está en posibilidades de quedar libre mientras enfrenta el proceso penal.

La volcadura del taxi de la ruta Cumbres-Centro, conducido por José Alfredo Rodríguez Moreno, mejor conocido como “El Sonrics” entre el gremio de taxistas, dejó a tres pasajeros heridos de gravedad.

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Los datos de prueba aportados por la Fiscalía, incluyen testimonios, además de certificados médicos y un dictamen de alcoholemia que determinó que el responsable del accidente presentaba aliento alcohólico y dio un resultado negativo de 0.0 por ciento de alcohol en la sangre.

“El certificado médico realizado al imputado concluye que el señor únicamente presentó aliento alcohólico, lo cual no impide que él no pudiera manejar”, explicó el fiscal del Ministerio Público, durante su exposición.

La audiencia se prolongó dos horas y media, con al menos tres recesos, en los que el juez permitió al abogado defensor conversar en privado con su representado, sobre los acuerdos a proceder, ya que la familia lo contrató dos horas antes.

La Fiscalía explicó los motivos de investigación para la imputación del joven mostrando pruebas en los que se acreditó las lesiones ocasionadas en tres pasajeros que viajaban en el taxi de ruta con número de registro 12263.

Entre ellas una joven de 20 años, quien sufrió lesión en la columna cervical y labio superior, una mujer de 29 años con lesiones en los arcos cervicales cerca del cuello y raspones en su codo izquierdo, así como un hombre de 32 años que presentaba raspones en su mano derecha y golpes en su cabeza, los cuales requieren hospitalización menor de 15 días.

También el fiscal del ministerio público informó que tras el informe de investigación realizado por un agente de la FGE, se resolvió que el joven no cumplió con un deber de cuidado, pues no respetó un semáforo en rojo.

Esto lo hizo impactar su automóvil Honda Accord gris con placas de California que contra la unidad de transporte público color amarillo con blanco que terminó volcándose en la interseccion de la avenida Mutualismo y la calle Segunda en la colonia Centro, a las 7:10 de la mañana del domingo 23 de febrero.

Además, testigos en el lugar lo señalan como causante del accidente, del cual intentó huir, pero fue detenido por los mismos pasajeros que iban a bordo de la unidad de transporte público.

Otra de las pruebas presentadas por el Ministerio Público fue el certificado de necropsia emitido por el Servicio Médico Forense (Semefo), el cual determinó que el taxista José Alfredo Rodríguez Moreno, murió por traumatismo craneoencefálico, es decir un impacto violento en la cabeza.

Tras exponer estos y otros datos de prueba, el representante de la Fiscalía General del Estado (FGE) solicitó el auto de vinculación a proceso, pues señaló que los delitos fueron cometidos de manera culposa.

Esto porque Ulises “siendo mayor de edad y a sabiendas de conducir un vehículo de buena manera, no lo hizo”.

Como medidas cautelares, el agente del Ministerio Público solicitó la prisión preventiva justificada, pues el joven brindó una dirección distinta ante el primer defensor público, al domicilio presentado por la madre del mismo.

También se consideró de “peligro de obstaculización del proceso, si se le interpone otra medida cautelar que no sea la prisión preventiva”, pues el fiscal explicó que el padre del imputado vive en los Estados Unidos.

Sin embargo, la defensa privada de Ulises solicitó la palabra al término de la explicación de motivos para la solicitud de prisión preventiva justificada, en las que leyó varias entrevistas que realizó a familiares y señaló:

“Ya hable con el muchacho, él lo que quiere es enfrentar una reparación del daño y estando en prisión no podrá reparar el daño, por lo que se le puede prohibir salir del Estado y la Ciudad”, explicó.

De igual forma, el abogado expuso que el joven trabaja como mesero en un casino Caliente.

Al escuchar la amplia exposición del agente del Ministerio Público y de la defensa privada, el juez otorgó la palabra a la esposa del taxista, quien estuvo enlazada durante la audiencia celebrada de manera virtual.

“Quiero justicia, mi esposo no tomaba, era un buen padre, yo como sé que el muchacho no se irá para el otro lado. Quiero que no se vaya, ustedes determinen lo que sea necesario, solo pido justicia”, expresó la ofendida.

Durante las dos horas y media de audiencia, el detenido se mostró calmado y tranquilo, incluso cuando la esposa de la víctima se encontraba hablando, y rechazó hacer uso de la voz.

Antes de finalizar, el juez exhortó a un acercamiento entre el abogado defensor, el asesor jurídico de la ofendida y la esposa del taxista, debido a la apertura al diálogo que se mostró en la audiencia con el objetivo de buscar la manera de entablar una conversación sobre la reparación de los daños.

Por último, el juez fijó un plazo de tres meses para que la Fiscalía realice las investigaciones complementarias antes de dirigirse al imputado y decirle: “Hay consecuencias en esta situación negligente”.

“No fue un accidente, le quitaron la vida”

Horas antes de la audiencia de ayer, familiares de “El Sonrics”, quienes acudieron a realizar los trámites para la recuperación del cuerpo en Semefo, externaron su preocupación de que el caso quedara en la impunidad.

José Alfredo Rodríguez Moreno trabajaba como taxista para ser el sustento de su esposa, sus dos hijas, de 9 y 17 años de edad, así como de sus padres, quienes adultos mayores.

Su apodo, “El Sonrics”, se lo pusieron sus compañeros taxistas, al identificarlo como una persona alejada de problemas y que siempre sonreía.

El domingo 23 de febrero, cuando perdió la vida, apenas tenía dos días como relevo de la unidad Nissan Urvan número económico 12263 de la ruta Cumbres-Centro.

Había sido transportista, calafiero y taxista, desde los 18 años de edad pero en rutas distintas a esa.

El automovilista impactó la unidad que conducía José, la hizo dar vueltas y terminar de costado sobre el asfalto, presionando el cuerpo del taxista, quien perdió la vida en el sitio, además de que siete de sus pasajeros quedaron heridos.
Hoy marte.

“No fue un accidente, le quitaron la vida. Lo que nosotros queremos es justicia”, señaló Isabel Rodríguez, hermana de la víctima.

Refirió que con su hermano, quien era un muchacho trabajador y el sustento tanto de su mamá como de su papá y de sus hijas, no quieren que pase como otros casos que se solucionan con dinero, “porque la verdad en este mundo se mueve el dinero”.

“No hay sentimientos, no hay nada, es el dinero y muchas veces se aprovechan y salimos perdiendo nosotros, por no tenerlo. Por no tener dinero, sale perdiendo el pobre. En todos los casos el pobre siempre va a perder”, expresó al insistir que les preocupa que la persona obtenga su libertad pagando fianza.

Isabel señaló que su hermano se hacía cargo de su mamá de 60 años y de su papá, quien en este momento no ve, porque está recién operado.

“Él es el que salía a trabajar y los ayudaba tanto económicamente como al tenerlos en su casa y por causa de un borracho, quedaron todos desamparados”, lamentó la mujer.

Compartió que a su hermano siempre le gustó trabajar, desde los 18 años fue taxista, camionero, calafiero, “todo el tiempo le gustaba traer transporte público”.

Se empleó en los taxis verde con blanco de Otay, “pero como vivía en Cumbres, le ofrecieron andar de relevo y lo agarró y lamentablemente porque pasó lo que pasó”, compartió la hermana de José.

Aseguró que su hermano nunca estuvo involucrado en ningún accidente, nunca fue detenido, ni tiene antecedentes penales.

“Su apodo lo decía todo: “El Sonrics” le sonreía a todo mundo y con nadie se metía en problemas. No le gustaban los problemas, pero le causaron la muerte y como familiares pedimos justicia, que no por dinero esa persona salga libre”, manifestó.

Moisés Cruz, primo de José, recordó que su familiar era tranquilo y hacía su trabajo de manera profesional.

“Si se llenaba en la base no iba levantando gente para llevarla parada. No era acelerado. Así como cuidaba su carro, cuidaba sus taxis, siempre los traía bien cuidados”, afirmó.

Con información de Enrique Cortez

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