Despensas para los pobres, transferencias para los amigos: el fundador de Morena que hizo desaparecer 400 mil pesos

Averiguación Previa es la columna del periodista Isaí Lara Bermúdez, director general de Punto Norte.

José Ramón López Hernández, uno de los llamados “fundadores” de Morena en Baja California, en menos de dos meses como director de Bienestar Social del Ayuntamiento de Mexicali, desapareció casi 400 mil pesos de las cuentas oficiales al transferirlas a cuentas personales, algo que hasta el momento nadie ha podido explicar.

Antes de eso, ya arrastraba acusaciones por beneficiar con recursos públicos a sus asesores y sus familias.

Fue regidor sin experiencia, funcionario sin cédula profesional y activista que terminó repitiendo lo que criticaba. De repartir despensas con selfies, pasó a firmar transferencias justificando que las hizo bajo amenazas telefónicas, pero que jamás denunció.

Esta es la historia de José Ramón, un político de Morena que, como muchos más, llegó al cargo por amistad, no por capacidad.

El hoy ex funcionario viene de las filas de Morena junto a las diputadas Michel Sánchez y Julia González

José Ramón López Hernández, quien hasta ayer fungía como director de Bienestar Social Municipal del Ayuntamiento de Mexicali, renunció al cargo ante los señalamientos de corrupción y desvío de recursos públicos.

Su salida del gobierno municipal responde a un desvío detectado de casi 400 mil pesos, realizado por medio de transferencias bancarias de la dependencia a cuentas particulares sin justificación.

López Hernández fue nombrado director de Bienestar por la alcaldesa Norma Bustamante apenas el 6 de marzo de 2024, en donde no duró ni dos meses.

José Ramón pasó rápidamente de ser estudiante y activista en los campamentos de protesta en Mexicali a ostentar cargos de elección popular, sin ningún tipo de experiencia previa en la función pública, en la iniciativa privada o en el ejercicio profesional.

De hecho, su primer empleo en la vida adulta fue como regidor por Morena de 2019 a 2021, según su propio currículum. Antes de ser regidor, no tuvo otra actividad profesional.

En su hoja de vida declaró haber sido “asesor legislativo” de 2015 a 2016 en la XXII Legislatura de Baja California, específicamente del grupo parlamentario de Morena, representado entonces únicamente por Catalino Zavala y Víctor Morán.

Sin cédula profesional, pero como regidor como su primer trabajo

Sin embargo, no existe evidencia en la plataforma de transparencia que respalde dicho empleo.

Durante esos años, José Ramón participaba en la organización del partido y cursaba la carrera de Administración Pública y Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Baja California, donde entabló una amistad con la hoy diputada Michel Sánchez.

Desde ese entonces, se presentaba como “congresista nacional” del movimiento, un cargo al que bastaba con inscribirse para obtenerlo, dado que Morena, como partido de reciente creación, se encontraba en proceso de conformar sus estructuras estatales.

Fuera de eso, el político no ha tenido otro empleo ni ha ejercido su profesión, de la cual no cuenta con cédula profesional registrada ante el Sistema del Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública.

El más reciente nombramiento de José Ramón como titular de Bienestar Social fue realizado por la alcaldesa Norma Bustamante, a pesar de que ya enfrentaba acusaciones por desvío de recursos durante su tiempo como regidor en el Cabildo de Mexicali.

No obstante, sus vínculos personales con figuras del partido lo mantuvieron dentro del gobierno.

Con la alcaldesa Norma Bustamante

Durante su gestión como regidor del Ayuntamiento de Mexicali, José Ramón López Hernández fue señalado por aprobar y gestionar el otorgamiento de estímulos económicos municipales a familiares directos de sus propios asesores, un claro conflicto de interés.

De acuerdo a documentos, entre 2020 y 2021, López Hernández promovió apoyos económicos mensuales de entre 5 mil y hasta 10 mil pesos a personas que, si bien figuraban como beneficiarias de programas sociales, en realidad eran parientes cercanos de colaboradores que trabajaban directamente en su oficina como asesores de Cabildo. Algunos de estos familiares recibieron los recursos durante varios meses consecutivos, sin que mediara un dictamen técnico que justificara la entrega con base en criterios de vulnerabilidad social, como exige la normatividad municipal.

El caso más mencionado en las sesiones de Cabildo fue el de una mujer identificada como cuñada de uno de sus asesores principales. A esto se sumaron otros casos similares, en los que primos, hermanas y parejas sentimentales de los asesores también fueron incluidos como beneficiarios de los llamados “apoyos asistenciales”.

Ante estos señalamientos, la Sindicatura Municipal inició una investigación administrativa en la que se solicitó la documentación que justificara los pagos, así como los expedientes de los beneficiarios. Según fuentes del propio órgano de control, al menos una parte de los expedientes presentaban irregularidades graves, como la carencia de firmas de validación, documentación incompleta o directamente falsificada.

A pesar de los llamados a rendir cuentas, López Hernández evadió inicialmente comparecer ante la Sindicatura, lo que prolongó el proceso por varios meses.

Hasta el momento no existen sanciones concretas derivadas de esta investigación, el caso sigue siendo materia de discusión pública vigilancia, de los privilegios con los que operan regidores de Morena con cercanía a la alcaldesa.

Anteriormente, durante su etapa como desempleado, José Ramón se desempeñaba como activista en redes sociales y crítico del gobierno en turno.

En 2015, por ejemplo, compartió una foto de una jornada de la Secretaría de Bienestar (antes Sedesol) acompañada de una crítica a los gobiernos panistas: “Estas son las políticas públicas del Gobierno del Estado, esta es la forma de combatir la pobreza en Baja California, repartir despensas, miles de despensas para erradicar la pobreza extrema que va en incremento. Claro, al final tomarse la foto como salvadores del pueblo”.

Antes de ser funcionario, criticaba la entrega de despensas

Años después, José Ramón se convirtió en regidor y luego en director de Bienestar Municipal, con la responsabilidad de coordinar apoyos sociales, distribuir recursos públicos y operar programas en colonias marginadas, incluida la entrega de despensas.

En su perfil de redes sociales, abundan fotografías en las que aparece entregando apoyos a personas de escasos recursos. “Gracias por las despensas”, le comentan varios beneficiarios.

Ya como funcionario de Morena, hasta le agradecían por las despensas

Hace unas semanas, la Dirección de Bienestar Social, bajo su mando, fue evidenciada en un desfalco de casi 400 mil pesos.

El caso se hizo público en abril de 2025, cuando se reveló que la cuenta institucional de Bienestar Social fue utilizada para transferir 390 mil pesos a cuentas particulares, en movimientos realizados directamente desde su oficina por medio de uno de sus empleados.

Cuando fue confrontado por medios de comunicación, José Ramón aseguró haber sido víctima de una extorsión telefónica y que realizó las transferencias bajo amenaza.

Sin embargo, nunca presentó una denuncia formal ni informó del hecho a sus superiores en el momento.

Su justificación fue rechazada por la alcaldesa, por los regidores y por la ciudadanía. El Consejo Coordinador Empresarial de Mexicali calificó los hechos como un robo, no una extorsión.

Pasó de presumir “ideales y principios” a durar menos de dos meses en la nómina municipal

Las transferencias quedaron registradas, pero no hay rastro del dinero.

Su permanencia en el cargo, pese a los antecedentes y la falta de experiencia, fue posible gracias a las prácticas internas de Morena, que han privilegiado la amistad, los pactos políticos y la lealtad partidista por encima de la capacidad técnica.

En redes sociales, José Ramón se muestra como uno de los amigos cercanos de la diputada Michel Sánchez Allende, quien respaldó su llegada a la Dirección de Bienestar Social. También ha mantenido vínculos con grupos juveniles del partido, participando en campañas y brigadas, pero sin haber ocupado cargos de responsabilidad previos.

La respuesta institucional fue lenta. José Ramón presentó su renuncia solo después de que el caso se hiciera público y crecieran las exigencias por una auditoría.

Una prueba de que las amistades dentro de Morena pesan más que la capacidad

La alcaldesa aceptó su renuncia el 22 de abril, pero evitó pronunciarse sobre responsabilidades penales o administrativas.

Por su parte, el síndico procurador de Mexicali, Óscar Vega Marín —panista de formación y actualmente respaldado por Morena— también tardó en pronunciarse, a pesar de que su oficina tiene la responsabilidad de vigilar el correcto uso de los recursos públicos.

Vega fue subsecretario de Gobernación durante gobiernos del PAN y hoy funge como la autoridad vigilante en el Ayuntamiento.

Desde la oposición, las reacciones fueron más tajantes. Joel Abraham Blas Ramos, representante electoral del PRI en Baja California, escribió el 22 de abril en su cuenta de Facebook una crítica con una carga política evidente: “En relación a la renuncia de José 🐁. Sencillamente no basta. Cometió delitos… haremos todo para que el tema no se olvide. La Fiscalía General del Estado de Baja California debe judicializar desde la carpeta de apoyos a sus asesores, y este robo de 400 mil pesos. PD. Falta la sentencia del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa BC donde pedimos inhabilitación, un delincuente como él no debe regresar al servicio público”.

El representante del PRI ante el IEEBC advirtió que el ex funcionario de Morena cometió un delito

Hoy, la alcaldesa declaró que fue José Ramón quien presentó su renuncia al cargo y aseguró que ella no se la había solicitado. Peor tantito.

El caso de José Ramón López Hernández es una muestra clara del deterioro institucional que enfrenta el gobierno municipal de Mexicali, que desde hace tiempo ha permitido la captura de espacios públicos por redes políticas, sin mecanismos efectivos de control sobre el uso del dinero público.

Quizá José Ramón López Hernández no entendió que dirigir la Dirección de Bienestar no significaba “bienestar propio”. Que repartir despensas no era un atajo para desaparecer dinero público. Que la lucha contra la corrupción no se resuelve con fotos como salvador, ni con pretextos de extorsión telefónica.

Pero lo cierto es que no fue el único que no entendió. Porque si alguien lo puso ahí, sabiendo que no tenía cédula, trayectoria, ni resultados, y sí varios señalamientos y sospechas, fue el mismo gobierno que ahora guarda silencio y finge demencia.

Y si nadie lo detuvo cuando ya lo habían acusado de pagar con dinero público a los parientes de sus asesores, es porque en Morena, al parecer, no importa qué hagas, sino con quién te juntes.

…cuando el poder se reparte como despensas entre amigos, tarde o temprano, también se agota hasta que no queda nada que repartir.

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Fundador de Punto Norte en 2019. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California (Campus Tijuana). 12 años como periodista de investigación, editor y columnista en temas de transparencia, seguridad pública, administración pública y gobierno. Asistente de investigación en el Colegio de la Frontera Norte. Editor de Zoom Político y de la columna Cuentahiloz en Semanario Zeta. Sus reportajes se publicaron en Proceso, Aristegui Noticias, Reporte Índigo, Por Esto, entre otros. Formó parte del equipo de investigación en Southern Pulse de Washington, D.C. Premio al Periodismo de la Cumbre Fronteriza 2020 (San Diego, California).