San Quintín.- Una niña de seis años murió tras recibir un disparo de su medio hermano, mientras jugaban con una pistola que su padre tenía en el interior de su casa, en el municipio de San Quintín.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado 14 en un domicilio del ejido Venustiano Carranza, donde vivían los niños, junto a sus otros hermanitos.

Ese día, alrededor de las 8:30 de la noche, una mujer con una niña en brazos llegó gritando y pidiendo ayuda al área de urgencias de la clínica número 13 del IMSS en la colonia La Cali.
Al revisarla, personal médico confirmó que ya no contaba con signos vitales. El cuerpo presentaba una herida de bala.
De acuerdo a la declaración de su madre, la niña estaba dentro de su habitación, acompañada por su hermano de nueve años, mientras ella realizaba quehaceres. Fue entonces cuando escuchó una detonación y al ingresar donde estaban los niños, encontró a su hija sangrando y tendida sobre la cama.
La mujer tomó a su hija en brazos y la llevó a la clínica del municipio, en donde fue ingresada al cuarto rojo, pero ya no contaban con vida.
La madre aseguró que el arma, una pistola, pertenecía a su esposo de 45 años, quien al momento de los hechos no se encontraba en la casa.
A pesar de la gravedad del asunto, la Fiscalía General del Estado no informó el incidente y, hasta el momento, no ha dado detalles de lo ocurrido.












































