Tijuana.- Un militar identificado como Eliseo Morales fingió haber sido asaltado en la Plaza del Zapato para que policías municipales detuvieran y golpearan a empleados del lugar, quienes horas antes lo habían confrontado por robar productos y acosar a mujeres, incluidas menores de edad.
PUNTO NORTE entrevistó a los trabajadores que fueron detenidos y liberados tras comprobarse que fueron arrestados de forma ilegal, así como a administradores de la Plaza del Zapato, quienes entregaron videos, testimonios y fotografías como evidencia.

Los hechos comenzaron la tarde del domingo 15 de junio, cuando Eliseo Morales ingresó en aparente estado de ebriedad a varios locales del centro comercial ubicado en la Zona Río. Vestía cachucha, lentes de sol y portaba una mochila tipo militar color beige.
Dentro de una tienda de ropa y accesorios, el hombre aprovechó un descuido para robar un frasco de perfume, quedando registrado por las cámaras de videovigilancia. Posteriormente, fue retirado del inmueble por personal de seguridad luego de que varias clientas, entre ellas menores de edad, lo señalaron por lanzarles comentarios obscenos, seguirlas e insistir en observarlas de forma intimidante.
Aunque se encontraba alterado y con aliento alcohólico, los trabajadores optaron por no llamar a la policía y solo lo escoltaron fuera del lugar.
Esa misma tarde, una de las administradoras de la plaza publicó en redes sociales las imágenes del robo. Usuarios identificaron al responsable como Eliseo Morales, militar en activo, ya que en sus perfiles públicos de Instagram se mostraba desde la base militar de Tijuana, con uniforme de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), botas tácticas, armamento y frases relacionadas con su pertenencia al 28 Batallón de Infantería.
Al día siguiente, Morales regresó al centro comercial y, según testigos entrevistados por este medio, buscó directamente a las trabajadoras que lo habían exhibido. Las amenazó de muerte y aseguró tener un alto rango en el Ejército. Les advirtió que podía hacerlas “desaparecer” si no borraban las publicaciones.
“Se puso muy agresivo. Las empezó a intimidar diciéndoles que no sabían con quién se habían metido, que era sargento del Ejército y tenía influencias”, narró uno de los empleados.
Los trabajadores del área de mantenimiento intentaron nuevamente expulsarlo, pero Morales comenzó a hacer llamadas desde su celular. Minutos después, policías municipales llegaron al lugar y comenzaron a actuar bajo sus indicaciones.
Videos de seguridad captaron a uno de los agentes sujetando del cuello a un joven trabajador mientras el militar les daba órdenes. Los policías detuvieron a tres empleados: Cristopher, de 18 años; Francisco, de 35; y Edgar, de 57. Los esposaron, los revisaron físicamente, los despojaron del dinero que portaban y los trasladaron a la Fiscalía como responsables de un robo con violencia.
En las grabaciones se observa que un policía le entrega al militar la cartera de uno de los detenidos, mientras Morales amenaza con golpear a otro de los empleados que intenta explicar lo sucedido. A pesar de que comerciantes del lugar intentaron intervenir para contar lo ocurrido el día anterior, los oficiales ignoraron los testimonios.
“Le dijimos a los oficiales que él había venido a amenazar a las muchachas, que un día antes ya lo habían sacado por robar, pero no quisieron escuchar. Él les decía que era militar y que nosotros lo atacamos, y nos detuvieron a nosotros”, explicó uno de los trabajadores.
Los agentes tampoco permitieron a los detenidos mostrar los videos ni comunicarse con la administración del centro comercial.
Poco después, Diana Bárcenas, administradora de la Plaza del Zapato, publicó en redes sociales un mensaje en el que documentó lo ocurrido, señaló directamente al militar y denunció que policías municipales “bolsearon” a los empleados y les quitaron más dinero del que Morales reportó como sustraído.
En su publicación escribió: “Lo sacan de plaza, amenaza con tener influencia, llegan antes de la municipal, los de FGE. Acusan que le roban 2 mil pesos los guardias. Bolsean a guardias los policías, les quitan mucho más de los 2 mil pesos. Y ahora estoy en la Fiscalía viendo qué se va a hacer”.
También advirtió que entregarían los videos del robo y las amenazas a las autoridades, y etiquetó al 28 Batallón de Infantería.
El caso fue turnado a la Fiscalía General del Estado (FGE), donde los tres empleados permanecieron detenidos por más de 20 horas. Sin embargo, al revisar las circunstancias de la detención, fue el Agente del Ministerio Público quien determinó que no existían elementos para judicializar el caso. Detectó inconsistencias en el informe policial, falsedades en la versión del supuesto asalto y violaciones a derechos humanos.
Ante ello, los trabajadores fueron liberados sin ser presentados ante un juez ni enfrentar cargos.
Ese mismo día, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal difundió un boletín en el que aseguró haber detenido a “tres sujetos tras asalto con violencia en la Zona Río”. En el comunicado se afirmaba que la detención se derivó de una “oportuna denuncia ciudadana” y que los tres hombres habían sido señalados directamente por la víctima tras interceptarlo, golpearlo y robarle 2 mil pesos en el estacionamiento. Incluso la nota se publicó en PUNTO NORTE.
Hasta ahora, ni la Secretaría de la Defensa Nacional, ni la Policía Municipal, ni el 28 Batallón de Infantería han emitido postura alguna sobre la actuación de sus elementos.
Las víctimas temen represalias tanto del soldado como de los policías quienes igualmente los intimidaron y amenazaron al momento de la detención y su traslado.
- Iliana Carapia
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