Tijuana.- “Este es el primer aviso para el Mercado de Abastos”, se leía en el mensaje firmado por el “Cártel de Tijuana” y dejado bajo las cortinas metálicas de más de una docena de locales comerciales en el Mercado de Abastos de Tijuana.
“…A partir del día 15 de cada mes empezaremos un cobro por protección… Nadie más les cobrará piso, robará, ni los extorsionará… La felicidad y tranquilidad no tiene precio… sino tenemos respuesta de ti en 6 horas nosotros te marcaremos a ti o algún miembro de tu familia”, completaba la amenaza.

Para defenderlo, su abogado explicó en una audiencia al juez que ese mensaje era “amistoso” y que no se configuró ningún delito.
El mensaje fue distribuido la madrugada del 3 de julio por un hombre que ingresó al lugar vestido con gorra, chamarra y pantalón negro, tras descender de un vehículo Volkswagen Jetta negro con placas B02-NXW-3. El hecho fue captado por cámaras de seguridad.
Elementos de la Agencia Estatal de Investigación comenzaron a indagar, primero con entrevistas, análisis de cámaras de seguridad y seguimiento con tecnología.
Una semana después de los hechos en el Mercado de Abastos, el 11 de julio, agentes investigadores lograron ubicar el vehículo utilizado durante la entrega de los mensajes de extorsión.
“El Vale” iba al volante del mismo Jetta usado días antes. Se le ordenó detener la marcha, pero hizo caso omiso, iniciando una persecución que concluyó en una agencia de autos ubicada sobre la Vía Rápida. El hombre fue detenido en el lugar.
Al momento de inspeccionar el carro, los agentes encontraron más hojas y mensajes para utilizarlas en el cobro de piso y extorsiones a comerciantes. Por ello, la Fiscalía Regional imputó a “El Vale” los delitos de resistencia de particulares (por la persecución e ignorar las instrucciones de los uniformados), terrorismo y extorsión (por los mensajes encontrados).
El 14 de julio, un juez reclasificó los delitos de terrorismo y extorsión como amenazas, un delito que incluso no alcanza pena de prisión, pues consideró que no había “un acto de perjuicio en contra del patrimonio de alguien o un tercero”.
Simultáneamente, la Fiscalía solicitó una orden de aprehensión, ya no por lo que se encontró en el vehículo el día de su arresto, sino por los actos cometidos días antes en la central de abastos.
La nueva audiencia de formulación de imputación fue por el delito de extorsión agravada. Esta se llevó a cabo el 16 de julio, en donde el juez le mantuvo la prisión preventiva.
El 21 de julio, “El Vale” fue llevado a su audiencia de vinculación a proceso, en donde PUNTO NORTE fue el único medio de comunicación presente durante la audiencia penal en los juzgados de Tijuana.
Gildardo Valenzuela Borbón, el abogado defensor de “El Vale”, argumentó ante el juez que el mensaje dejado a los comerciantes de la central de abastos no podía ser considerado como extorsión.
Dijo: “Se habla de algo futuro, no contiene el rubro específico del delito. Incluso comienza con un saludo amistoso… no se acredita un perjuicio patrimonial directo”, explicó como parte de su defensa.
La defensa buscó que el juez descartara el delito de extorsión y sugirió reclasificar el caso, como se hizo anteriormente con los delitos de resistencia y terrorismo, que terminaron en una imputación menor por amenazas.
Pero mientras la defensa alegaba la falta de elementos por parte de la Fiscalía, el agente del Ministerio Público argumentó al juez: “Debe saberse que están a la alza los cobros de piso en la ciudad y debe atenderse”, expresó.
Durante la audiencia, el Ministerio Público presentó como dato de prueba la declaración de un guardia de seguridad de la central de abastos, quien relató que, durante la madrugada del 3 de julio, un hombre intentó ingresar argumentando que quería dejar una solicitud de empleo. Ante las preguntas del guardia sobre el local y el nombre del supuesto empleador, el joven se retiró.
Minutos después, el mismo vehículo Jetta regresó. Esta vez, el guardia observó a tres personas a bordo, una de ellas, que más tarde reconocería como “El Vale”.
El guardia permitió el acceso del copiloto bajo la misma excusa de la solicitud de empleo. Las cámaras captaron cómo caminó por los pasillos dejando sobres blancos con la palabra “URGENTE”, local por local. Cada hoja contenía el mensaje de amenaza firmado por el Cártel de Tijuana.
El sujeto, luego de entregar los papeles por debajo de las rejas, regresó al vehículo conducido por “El Vale”, con el cual huyeron hacia la Vía Rápida.
Tras recabar las denuncias y grabaciones, la Fiscalía identificó el vehículo y pidió su aseguramiento.
El mensaje dejado en los sobres advertía también que, si no recibían respuesta “en seis horas”, ellos mismos contactarían “a ti o algún miembro de tu familia”, incluyendo un número telefónico con lada local. La amenaza fue interpretada por comerciantes como un intento claro de cobro de piso, bajo el argumento de “protección” para el mercado, sus trabajadores y sus mercancías.
“Por la tranquilidad y felicidad del mercado. Atte: Cártel de Tijuana. Sino tenemos respuesta de ti en 6 horas nosotros te marcaremos a ti o algún miembro de tu familia. La felicidad y tranquilidad no tiene precio”, se leía en las decenas de mensajes que el grupo criminal mandó a imprimir.
- Iliana Carapia
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