Tijuana.- Más de 400 ejemplares de autores latinoamericanos rescatados por una pareja de profesoras en Tijuana, fueron repartidos en menos de una hora a cientos de lectores, después de que fueran abandonados en cajas a la intemperie tras el cierre de la librería del Fondo de Cultura Económica (FCE) de San Diego, una editorial del gobierno de México.
Tras enterarse de esta situación, la semana pasada, Alejandra Blancarte y Cristina Márquez cruzaron la frontera hasta donde se ubicaban los libros y rescataron tantos ejemplares como pudieron cargar en su vehículo para poderles encontrar una nueva vida en Tijuana.

La pareja convocó por medio de sus redes sociales a los interesados en elegir algún ejemplar al parque Teniente Guerrero, ubicado en la calle Tercera de la Zona Centro de Tijuana, afuera de la biblioteca municipal Ignacio Zaragoza.

Sin embargo, antes de que empezaran a acomodar las más de 10 cajas llenas de libros y piezas de audiolibros, la fila de personas interesadas ya empezaba a formarse.

“Llegamos a la 12:20 porque habíamos convocado a la 1:00 y a esa hora ya había personas esperando, incluso muchas de ellas nos ayudaron a acomodar”, detalló a PUNTO NORTE, Cristina Márquez, escritora y profesora.

Así como PUNTO NORTE dio a conocer, el 16 de agosto, Alejandra Blancarte compartió la noticia de que miles de libros de autores mexicanos quedaron en la calle tras el cierre de una bodega del FCE en San Diego.
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En aquel momento, cientos de libros se encontraban en el estacionamiento detrás de las oficinas de administración del condado, apilados en varias cajas de cartón, bajo el sol y sin el resguardo necesario.
Preocupadas por el destino de los libros, el matrimonio conformado por Alejandra y Cristina compartió varias fotografías para que las personas interesadas se acercarán a rescatar las piezas.

“En ese momento, preguntamos si nos podíamos traer libros, nos dijeron que sí e invitamos a los demás, porque no les dieron la autorización de hacer convocatoria”, detalló Cristina Márquez.
Tras el aviso compartido por el matrimonio conformado por las maestras, decenas de escritores, dueños de librerías y algunas personas más, intentaron desmentir que los libros habían sido “abandonados”.

Además, no fue hasta un día después de los hechos que el Fondo de Cultura Económica (FCE) dirigido por el escritor Paco Ignacio Taibo II, emitió un comunicado al respecto señalando que los libros estaban “almacenados temporalmente”.
Y de acuerdo con personal de la oficina del condado de San Diego, las piezas llevaban más de un mes en el mismo lugar sin el resguardo adecuado, por lo que la FCE informó que a partir de esta semana, serían reempacados y redistribuidos.

En cuanto al cierre de la bodega de San Diego, se informó que era “solo un centro de almacenamiento ubicado por error”, que no funcionaba como librería y “generaba gastos absurdos”.
A pesar de la desinformación que se vertió después de las declaraciones del Fondo de Cultura Económica, Cristina Márquez detalló que hasta que se hizo viral la situación, la autoridad emitió un posicionamiento.

“No se puede tapar el sol con un dado, a pesar de que se hayan hechos críticas arbitrarias, no se puso en tela de juicio que donaron, pero eso no quita que los libros estaban en cajas bajo el sol desde hace un mes”, manifestó.
Por tal motivo, luego de haber rescatado y donado más de cien libros a la Universidad de las Californias Internacional (UDCI), las docentes regalaron los demás a cientos de tijuanenses interesados por la lectura.

La dinámica consistió en que una persona podía tomar hasta ocho libros.
Antes de la 1:00 de la tarde, ya no quedaban más ejemplares.

Algunas de las piezas entregadas consistieron de autores reconocidos como Elena Poniatowska, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, José Saramago, Rosario Castellanos, Salvador Elizondo, Gabriel García Márquez y más.
Finalmente, las docentes detallaron que tras esta situación esperan que el gobierno de México implemente políticas públicas para acercar los libros a la gente, pues en las escuelas públicas, el acervo de libros es escaso.










































