Tijuana.- El agente de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), Eduardo García López, conocido dentro de la corporación como “El Carlitos”, fue asesinado a balazos la mañana de este jueves 6 de noviembre, frente a su vivienda en la colonia El Florido.
El homicida lo atacó hasta vaciar el arma cuando el policía se encontraba en su día de descanso y limpiaba sus lentes de sol antes de subirse a su camioneta.

Tras un operativo de la Policía Municipal, fue posible la detención de uno de los responsables, quien declaró que recibiría entre 7 y 10 mil pesos por participar en el crimen.


De acuerdo a las primeras indagatorias a las que tuvo acceso PUNTO NORTE, los responsables llevaban al menos dos días vigilando el domicilio del agente y siguiendo sus rutinas.
El policía, integrante del grupo canino K9 se encontraba en shorts, sandalias y desarmado.
A algunos de los agentes estatales se les retira el arma de carga al concluir su turno.

Esta medida ha obligado a los policías a desplazarse y vivir sin protección fuera de horas de servicio, quedando expuestos a ataques en los que no tienen forma de defenderse.
Incluso, varios elementos deben entregar sus armas al terminar su turno porque las comparten con otros compañeros, debido al déficit de armamento dentro de la corporación, según relataron policías estatales consultados para esta nota.

Eduardo García había salido de su casa poco antes del mediodía, previo a subir a su camioneta Land Rover Discovery verde olivo, se detuvo un momento para limpiarse y colocarse unos lentes Ray-Ban.
Fue en ese instante cuando el sicario se aproximó corriendo por la calle Idesia y le disparó repetidamente sin decir palabra alguna.

De acuerdo a los videos de cámaras de seguridad que captaron el momento, García López cayó de inmediato al pavimento y recibió impactos en el rostro, cabeza, pecho y brazos.
Aun herido, el agresor se le acercó y lo remató con varios tiros más, dejando junto a él cerca de diez casquillos calibre 9 milímetros. La víctima murió casi al instante.

Vecinos escucharon las detonaciones y vieron al atacante huir hacia la parte trasera de la iglesia mormona de los Santos de los Últimos Días, donde más tarde fue localizada una pistola Sig Sauer P365 desabastecida, debajo de la llanta de un camión tipo dompe estacionado en la calle Granada.
Las cámaras de seguridad del área captaron al sicario abordando un automóvil Nissan March blanco, con una escalera en el techo y logotipos de la empresa fumigadora Avantex, lo que permitió a las corporaciones compartir la información y establecer un operativo de búsqueda.

Fue la Policía Municipal de Tijuana la que logró ubicar el vehículo implicado. Momentos después del ataque, agentes municipales que patrullaban sobre el Bulevar 2000 detectaron un automóvil con las mismas características, a la altura de la entrada al fraccionamiento Natura, y marcaron el alto a su conductor.

Al volante iba un sujeto identificado como Omar Eleazar, de 34 años y originario de Tijuana, quien fue detenido sin resistencia y confesó haber participado en el asesinato del agente, explicando que la orden provenía de un grupo delictivo que opera en la Zona Este de Tijuana.
Una de las hipótesis apunta a que la información sobre su domicilio y rutinas pudo haber sido filtrada desde el interior de la misma corporación.

El cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense, mientras agentes estatales permanecieron en la zona realizando inspecciones y búsqueda de cámaras adicionales.
El detenido trabajaba para la empresa fumigadora y tenía asignado el vehículo que usó en el homicidio.

Dentro del carro se observaron decenas de notas y recibos de la compañía, bitácoras de servicio, facturas y órdenes de trabajo firmadas por él, además de equipo y químicos especializados para control de plagas.
Estos elementos confirman que el hombre, quien tiene tatuajes visibles en el rostro y el cuerpo, sí contaba con ese empleo formal al momento de participar en el crimen y utilizó la unidad de la compañía.

La investigación señala que el ataque estuvo dirigido directamente contra el agente García López, quien era parte activa de operativos con binomios caninos en decomisos de droga y armas.
El homicidio de “El Carlitos” se suma a una serie de ataques recientes contra elementos de la Fiscalía General del Estado, de la Policía Municipal y de la Fuerza Estatal.












































