Tijuana.- Samara, de seis años de edad y diagnosticada con el trastorno del espectro autista, fue víctima de discriminación de una doctora de la Clínica Número 33 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), denunció su madre, Belén Romo.
La madre de la pequeña explicó que cuando acudió a una consulta de rutina, la atendió la doctora Lorena Jiménez Barragán, encargada del consultorio número 7 en el horario vespertino, quien le negó la atención médica a la derechohabiente debido al comportamiento de su hija.

“La niña empezó a tararear una canción detrás de mí, cuando me indica la doctora que si podía controlar a mi niña. Y si no (se controlaba la niña), que si me podía retirar, luego me dice que cambie de consultorio”, manifestó.


La madre de familia acudió con su hija e integrantes de la fundación Familias Unidas por el Autismo, hoy viernes 7 de noviembre, al exterior de la Clínica Número 33 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicada en la colonia El Soler, para protestar y exponer el caso a medios de comunicación.
Acompañada de la pequeña Samara y otro joven con espectro autista, las madres de familias dieron un posicionamiento para exigir la capacitación de médicos, enfermeros y personal administrativo de las instituciones de salud en atención a personas neurodivergentes.

“Los doctores deben ayudar a sus doctores, deben estar pendientes de ellos, porque ellos son quienes atienden a muchas personas, entonces tienen que cuidarlos a ellos para que ellos nos cuiden a nosotros y capacitarlos”, agregó Belen.
El 30 de septiembre, Belén acudió a una consulta médica de rutina de control de diabetes, acompañada de su hija Samara, de seis años y quien está diagnosticada con autismo.
La derechohabiente del IMSS fue atendida en el Consultorio Número 7, a cargo de la doctora Jiménez Barragán.

En ese momento, la menor empezó a hacer movimientos para prestar atención sobre lo que le estaban haciendo a su madre.
Al ver esto, la doctora le dijo a Belén que su hija estaba inquieta y trató de ponerle la mano sobre su cara para evitar que viera cómo le tomaba la presión a su madre.
De acuerdo con Belén, ella siempre porta un gafete especial con la credencial de discapacidad que le otorga el Desarrollo Integral para la Familia (DIF), así como una nota que señala que ella es “madre de una niña autista”, precisamente para que las personas sepan que su hija tiene este diagnóstico.

“La doctora ya no me quiso atender, entonces es aquí que yo le comenté que ella (la pequeña) era autista y ella me contestó ‘ya sé’ ¿Por qué discriminar a mi niña? Ella no le hace daño a nadie”, sostuvo.
La mamá manifestó que acudió al consultorio, pues sufre de diabetes y lleva un control especializado para atender su salud mental, ya que también es cuidadora de una señora de la tercera edad que está en silla de ruedas.
“Yo vengo por control diabético y por medicación psiquiátrica, a raíz que soy el cuidador principal de mi madre y mi hija, tomo medicamentos controlados a lo que la doctora no siguió mi contrarreferencia”, resaltó.
Ese día, Belén acudió a la jefatura administrativa del hospital, donde interpuso una queja en contra de la doctora y el personal decidió cambiarla de consultorio para que pudiera surtir su receta.

Tras los hechos, la joven madre compartió una publicación a través de su red social de Facebook, en la cual manifestó su angustia y pidió el apoyo de la comunidad.
“Exijo no más discriminación a mi hija autista y se nos dé un trato digno”, se lee en la publicación que fue compartida la tarde del cuatro de noviembre.

Por tal motivo, Belén y su hija Samara, acompañadas de la directora de Familias Unidas por el Autismo, Angélica Sebastián Arriaga, acudieron a la Clínica Número 33 del IMSS, donde antes de protestar fueron abordadas por personal administrativo para sostener una reunión privada.
Antes de ello, la directora de la fundación explicó ante medios de comunicación que estos incidentes no solamente ocurren en clínicas, sino que las madres y padres de familia con hijos neurodivergentes sufren discriminación todos los días.

“Todos los días nos enfrentamos a algo, hay mamás que no quisieron venir ahora, porque tienen miedo a que en esta Clínica ya no las quieran atender… Son cosas que tenemos que estar batallando y no nada más en clínicas, también escolarmente, donde quiera”, agregó.
Después de 30 minutos de espera, Belén y su hija, Samara, fueron recibidas por el director de la Clínica, el doctor Oscar Ildefonso González Guzmán, para llevar a cabo una reunión privada dentro de las instalaciones del IMSS.
De manera breve, el director de la Clínica Número 33 del IMSS manifestó que se inició una investigación respecto a los hechos y hasta que el departamento jurídico decida, se podrá emitir una sanción que indique si la doctora es removida o no.

“Hay una investigación por parte del relato de la madre con uno de los colaboradores, se hará esa investigación. El IMSS tiene protocolos específicos, se dará seguimiento conforme a la normativa. El departamento de jurídico tendría que emitir algún juicio y las sanciones correspondientes”, concluyó.











































