Tijuana.- El Hospital de Salud Mental de Tijuana A.C., en conjunto con instituciones, colegios y agrupaciones dedicadas a la investigación de la salud mental, crearon el Observatorio en Salud Mental.
Esta herramienta permitirá recopilar datos para mejorar la atención clínica y diseñar políticas públicas más acertadas en materia de salud mental en la ciudad.

El observatorio permitirá documentar con evidencia a través de información real, actualizada y honesta sobre cómo está evolucionando la salud mental en la frontera, sostuvo José Francisco Bustamante Barragán, director del Hospital de Salud Mental de Tijuana A.C.

Al presentar el proyecto, agregó que también permitirá identificar riesgos, tendencias y factores que antes sólo se “intuían”.
Bustamante Barragán explicó que el observatorio será coordinado por un equipo de profesionales de salud mental del hospital y contará con la participación de instituciones como la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), el Colegio de la Frontera Norte (Colef), el Instituto Municipal contra las Adicciones (Imcad).
También, del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), Centros de Integración Juvenil (CIJ), la Clínica Avance de Tratamiento en Adicciones, entre otras instancias dedicadas a la investigación de la salud mental, quienes tendrán su primera sesión de trabajo en 2026.
Al ser Tijuana una ciudad fronteriza, señaló, se vive un contexto marcado por constantes flujos migratorios que impactan directamente en la salud emocional de miles de personas.
A nuestra región todos los días arriban personas que han vivido estrés extremo, pérdidas, violencia, rupturas familiares, incertidumbre y trayectos que dejan huella emocionales profundas, agregó.
Y reflexionó acerca de que en la propia comunidad se enfrentan problemas derivados de los mismos procesos, estrés social, desinformación, falta de datos claros y necesidad urgente de diseñar respuestas coordinadas.
“Este observatorio nace justamente para eso, para entender mejor, para medir, observar y para transformar”, indicó.
El observatorio arrojará datos que permitirán “anticiparse mejor a la atención clínica y diseñar políticas públicas más acertadas, fortalecer programas preventivos y coordinar esfuerzos entre instituciones que hasta hoy trabajaban con información limitada, lo que se traducirá en mejores diagnósticos, intervenciones y sobre todo decisiones más humanas y más responsables”, señaló Bustamante Barragán.
Los beneficios son claros, ya que se va a comprender mejor el impacto emocional del fenómeno migratorio, detectar oportunamente crisis y necesidades emergentes, fortalecer la atención que recibe la población local migrante y por tanto, se va a posicionar a Tijuana como un referente nacional en investigación, análisis y respuesta en salud mental, finalizó.











































