Tijuana.- El Ayuntamiento de Tijuana clausuró la empresa denominada Recicladora Lázaro, al comprobar que operaba sin cumplir con los requerimientos necesarios y en condiciones que representaban un riesgo para la salud y el entorno.

El pasado 8 de diciembre, Punto Norte documentó que residentes del fraccionamiento Urbi Quinta Versalles y de privadas aledañas habían denunciado afectaciones persistentes por ruido excesivo, quema de plásticos y acumulación irregular de residuos, situación que finalmente derivó en acciones de inspección y la clausura del establecimiento.
Habitantes de las privadas Roncesvalles, Priego, Pamplona y Malaya señalaron que desde hace varios años han presentado reportes ante autoridades municipales y estatales por los impactos generados por distintas recicladoras asentadas en el área.
A partir de estos señalamientos, personal de la Dirección de Inspección y Verificación realizó un operativo en Recicladora Lázaro, donde se constató que no contaba con los permisos ni licencias correspondientes para su operación, además de incumplir con la normativa ambiental vigente.
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El director de Inspección y Verificación, José Antonio Olivas Heredia, indicó que la clausura se efectuó en atención a la instrucción del presidente municipal, Ismael Burgueño Ruiz, de priorizar la protección al ambiente y la salud de la población.
Durante la inspección administrativa se detectó que la empresa realizaba actividades fuera de los límites de su propiedad, invadiendo la banqueta y el andador vehicular, además de generar niveles de ruido perceptibles desde el exterior.
Asimismo, se localizó un contenedor de basura desbordado con residuos dispersos, falta de limpieza en el interior del establecimiento y ausencia de equipo de protección personal en los trabajadores, lo que representaba un riesgo sanitario.
Los vecinos también han denunciado a otras empresas de la zona, entre ellas Recicladora BAJAJAL S.A. de C.V., AINEK y UECOPARKSON RECYCED TECHNOLOGY, por presuntas prácticas contaminantes como la quema de plástico y el manejo irregular de desechos.
De acuerdo con los testimonios, estas actividades han provocado dolores de cabeza, vómitos y ardor en ojos y garganta, además de preocupación por posibles afectaciones respiratorias, principalmente en niñas, niños y adultos mayores.
El Gobierno de la Ciudad reiteró que continuará atendiendo las denuncias ciudadanas y reforzará las acciones de inspección para garantizar condiciones adecuadas de operación, así como la protección de la salud pública y el medio ambiente.
















































