Tijuana.- Empleados del restaurante-bar La Cantina de los Remedios denunciaron que fueron despedidos sin previo aviso, cuando el establecimiento cerró sus puertas, dejándolos sin liquidación y sin pagarles salarios pendientes.
Los 31 afectados protestaron hoy, miércoles 14 de enero, en la entrada del local ubicado en Paseo de los Héroes, en Zona Río, donde operó durante cerca de 40 años.

Los trabajadores se reunieron frente a la puerta del restaurante-bar para impedir que los encargados extrajeran dinero o algún inmueble del lugar, pues los patrones no han dado respuesta del adeudo.

Se trata de personas que trabajaban como valet parking, cocineros, ayudantes de cocina, lavaplatos, meseros, cajeros, edecanes y personal administrativo.

Carlos Contreras Martínez, secretario general del Sindicato Gastronómico de Tijuana, señaló que el 2 de enero, La Cantina de los Remedios dejó de operar, sin siquiera avisar al personal operativo y administrativo.
“Se fue como una empresa golondrina, después de que todos saben que Los Remedios fue una cantina muy exitosa por muchos años, entonces no es justo que hoy el patrón se vaya y deje aquí a todas las familias abandonadas, sin ninguna explicación, mucho menos una liquidación”, expuso el representante sindical en entrevista con la prensa.

Contreras Martínez detalló que incluso el gerente del establecimiento, Eduardo Jiménez, “salió corriendo como una rata”, una vez que supo el cierre del lugar.
El líder sindical explicó también que se había reunido con el gerente del restaurante, a inicios de diciembre de 2025, cuando le dijo que “todo iba bien” en cuanto a la operación del negocio, pese a que ya había retraso en pagos a empleados.
Los hermanos Juan Carlos Maurer y Emilio Maurer, a quienes el secretario del sindicato los identificó como los dueños de la cantina, mantienen adeudos respecto al pago vacacional y liquidación, mientras que mañana serán dos nóminas las que se adeudan.

Tan sólo en las liquidaciones de los 31 empleados, la deuda es de alrededor de 3 millones 400 mil pesos.
“Ya no se presentó nadie, ya no surtieron para ventas, alimentos, se debe agua, luz, todo se debe, seguro social, Infonavit”, apuntó Carlos Contreras.
Por su parte, Aureliano Hernández, quien laboró como valet parking durante 23 años en Los Remedios, manifestó “da coraje porque son compañeros que se quedaron sin empleo y, pues, de aquí salía para el sustento de las familias”.
Aureliano compartió que no puede buscar un nuevo empleo mientras se arregla la situación porque los trabajadores deben permanecer en guardia para evitar que los dueños extraigan los inmuebles del establecimiento, cuando su esposa y sus dos hijas dependen económicamente de él.
Mientras que una de las cajeras, Nayeli Guadalupe Márquez, quien llevaba nueve años trabajando en la cantina, mencionó que ya había rumores de que el negocio posiblemente cerraría, pero ni los dueños ni los encargados confirmaban estas versiones.

Por lo que el 31 de diciembre, el restaurante operó como de costumbre, se hizo el cierre del año de forma normal.
Para el 2 de enero “se nos prohibió trabajar porque nos habían cortado los cables del refrigerador, sacaron mesas, las llaves de gas también fueron cerradas”, explicó Nayeli.
“Tenemos compañeros que tienen hijos con discapacidad, pero a los dueños no les interesó, simplemente el 2 de enero se nos cortó la posibilidad de seguir generando ingresos ¿Motivos? No sabemos”, expresó la afectada.

A pesar de que la Secretaría del Trabajo del Estado ya tiene conocimiento del caso, los patrones no han dado una respuesta.
En caso de que no se paguen los adeudos, los afectados indicaron que recurrirán a un
proceso judicial para vender los inmuebles que están dentro del establecimiento.
Sin embargo, el dinero que puedan recaudar de los muebles y utensilios no representa ni la mitad de lo que se les debe a los trabajadores, aseguró el abogado del sindicato, Erick Landagaray.











































