“Papá ayúdame… quítamelos”: niño de cuatro años sigue intubado tras ataque de perros, surgen versiones contrarias ante juez

Tijuana.- El niño de cuatro años, atacado brutalmente por cuatro perros que vivían en su casa, sigue debatiéndose entre la vida y la muerte en un hospital, intubado, en terapia intensiva y con lesiones sumamente severas en la cabeza y la pérdida de un ojo.

Mientras eso ocurre, la Fiscalía General del Estado (FGE) intentó dejar en prisión a su padrastro, quien estaba dormido en el momento del ataque.

Sin embargo, durante la audiencia penal hubo un choque de versiones contradictorias ante el juez, quien decidió vincular a proceso al padrastro del menor, pero dejarlo en libertad.

PUNTO NORTE fue el único medio de comunicación que ingresó a la audiencia penal celebrada el viernes 9 de enero, en la cual se le imputó el delito de lesiones por omisión de cuidados al novio de la madre del menor, quien estuvo detenido durante tres días.

Por un lado, la Fiscalía sostuvo que Edgar Irineo de 35 años, el padrastro del menor, lo tenía bajo su cuidado al momento del ataque y que, por omisión de cuidados, permitió que el niño quedara expuesto a los animales.

En contraparte, su defensa presentó el testimonio firmado por la madre del menor que dio un giro a la versión: aseguró que fue ella quien salió de casa sin avisar a su pareja quien se encontraba dormido y quien fue ella quien dejó prácticamente solo con los perros a su hijo.

La estrategia del abogado: confesión auto incriminatoria

Durante la audiencia, el abogado Carlos Alberto González Vilchis, defensor particular del detenido, presentó el testimonio de la madre del menor, alegando que la Fiscalía se había negado a recibirle la declaración.

El testimonio, en apariencia, fue auto incriminatoria. La carta firmada por la mujer, se leyó frente al juez y el resto de las partes presentes: “salí al Oxxo a retirar dinero, mi cónyuge estaba dormido, pero no le avisé ni le hice mención que le iba a dejar a mi hijo, por lo que deslindo responsabilidad a mi cónyuge, los perros nunca fueron agresivos… yo me responsabilizo de que dejé a mi hijo y me fui”.

La “estrategia” del abogado defensor, más adelante, provocaría que el juez se pronunciara al respecto cuando observó que entonces se tendría que revisar el tema, pues implicaba que existe otra parte responsable que hizo omisión de cuidados, es decir, la madre, al dejar solo a su hijo.

A pesar de ello, la Fiscalía decidió formular cargos únicamente contra el hombre y solicitó al juez que permaneciera en prisión durante los meses —o incluso años— que pudiera extenderse el proceso judicial.

En la audiencia, el juez Ángel Manuel Armenta Guillen llevó a cabo el control de detención, pues el hombre fue detenido en flagrancia. En la misma audiencia se le formuló imputación y se le vinculó a proceso.

El abogado del detenido solicitó que la periodista de PUNTO NORTE fuera expulsada de la sala.

Sin embargo, el juez se apegó a los principios del Código Nacional de Procedimientos Penales, entre ellos el de máxima publicidad, el cual establece que las audiencias deben ser públicas. Por ello, la petición fue rechazada al no tener sustento legal.

“¡Papá ayúdame!”

En la audiencia, Edgar Irineo apareció en un traje anaranjado, conectado en videollamada desde la cárcel. Su cara reflejaba preocupación o tristeza, o miedo.

El agente del Ministerio Público ofreció testimonios, reportes médicos e informes de policías que daban detalles de lo ocurrido aquel lunes 6 de enero, cerca de las 3:00 de la tarde en la calle Baja California de la colonia Colas del Matamoros.

La Fiscalía no presentó como dato de prueba dos versiones dadas por la madre del menor.

Una, obtenida de un acta de entrevista que los policías municipales le realizaron el día de los hechos. En ella, la mujer aceptó que antes de los hechos, salió de su casa al Oxxo y no le avisó a Edgar Irineo, con quien vive desde hace un año, pues éste estaba dormido.

El agente del Ministerio Público luego presentó una segunda versión, Dijo que al día siguiente de los hechos, elementos de la Agencia Estatal de Investigación acudieron al lugar y se entrevistaron con la mujer, quien les dijo que cuando ella se retiró al Oxxo, su novio estaba haciendo trabajos de reparación en el baño de la casa y que lo dejó encargado con él mientras ella no estaba.

En lo que coinciden es que la madre contó que, al regresar casi una hora después, vio que varios vecinos se encontraban frente a su casa con su hijo sangrando de la cabeza y su pareja sentimental, quien estaba sentado en la banqueta.

La Fiscalía leyó también el testimonio de un vecino, quien le brindó ayuda al menor en el momento del ataque. El hombre explicó que estaba en su casa cuando escuchó gritos de un niño diciendo “¡Papá ayúdame, papá, quítamelos!”, y al acercarse otro residente del lugar le dijo “¡Hey, los perros están matando a un niño!”.

El menor, se debate entre la vida y la muerte

Desde que los paramédicos de la Cruz Roja llegaron al lugar el día de los hechos, catalogaron su emergencia como “roja”, color asignado a personas cuya vida está en peligro inminente y pueden morir si no reciben atención de inmediato.

“Ahora el menor se debate entre la vida y la muerte”, sostuvo el agente del Ministerio Público durante la audiencia penal.

Explicó que el niño, en ese momento, se encontraba intubado, en la cama de un hospital, en el área de cuidados intensivos, ya que presenta lesiones por mordedura de perros.

El pequeño presenta “escalpe occipital y compromiso superior temporal” es decir, desprendimiento del cuero cabelludo, que se extiende de la parte trasera del cráneo hasta la parte frontal.

El daño que hicieron los cuatro perros fue severo, el niño también sufrió una herida profunda en el ojo izquierdo que afectó no solo los párpados, sino que la musculatura del órgano; además de más heridas en nariz, mejilla, labios, mandíbula y cuello.

Abogado alegó falta de datos y errores en el informe de la Policía

El abogado de Edgar Irineo intentó desacreditar la teoría de la Fiscalía, desestimando el Informe Policiaco Homologado (IPH) elaborado por los policías municipales, quienes realizaron la detención, pues aseguró que faltaban datos, como la copia de las credenciales de agentes municipales, de los paramédicos y los nombres escritos correctamente de los testigos y de la madre del menor.
“…es una detención ilegal”, manifestó.

No obstante, el juez declaró de legal la detención, pues consideró que el Informe Policial Homologado contaba con los requisitos, ya que venía la fecha del ataque escrita correctamente y la madre señaló a Edgar Irineo como responsable del menor.

Antes de que el fiscal continuara con su argumentación para exponer el por qué se le imputó el delito de lesiones causadas por un animal derivado de omisión de cuidados, intentó justificar algunas faltas del Informe Policial.

El agente del Ministerio Público resaltó que el mismo abogado defensor pretendía servir como asesor jurídico de la madre del menor, pero no logró terminar su oración, pues la defensa abrió el micrófono para interrumpirlo.

El juez intervino y les pidió no entrar a debate, pues el tema ya había sido superado.

Vinculado a proceso, pero en libertad

Para la vinculación a proceso, el fiscal argumentó que “al momento de vivir en pareja, (a Edgar Irineo) le asiste la obligación de velar por los intereses del menor víctima”.

Tras escuchar los argumentos del agente del Ministerio Público, el juez le preguntó a Edgar Irineo si deseaba resolver su situación jurídica en ese momento o pedir un plazo de 144 horas, pero, primero decidieron dar un receso de 15 minutos para después continuar.

“Solicito que se resuelva hoy”, dijo Edgar Irineo tras haber hablado con su abogado privado.

Antes de que el juez decidiera, el abogado defensor solicitó que Edgar Irineo no fuera vinculado a proceso, pues no hay ausencia y falta de la conducta, ya que la misma madre reconoció en su carta que ella fue quien lo dejó solo y no le avisó al irse.

“Entregamos una carta en sede ministerial de la testigo, Jessica, la madre, porque la Fiscalía no quiso tomarle declaración, entonces nosotros lo hicimos y lo entregamos a la FGE”, agregó el abogado.

El abogado agregó que al imputado lo obligaron a firmar una carta en blanco, sin los datos precisos de que es lo que estaba firmando, para que se le asignara un abogado público.

Además, alegó que no existían llamadas al 9-11 o denuncias previas en donde se señalaran a los perros como agresivos, pues el agente del Ministerio Público había dado voz a un testimonio de un vecino que declaró que los perros ya habían atacado anteriormente.

El juez decidió vincular a proceso a Edgar Irineo por lesiones causadas por un animal derivado de omisión de cuidados.

Aunque coincidió con la defensa, al hacerle ver al fiscal que sus pruebas no eran objetivas ya que no confirmó ni acreditó si los perros eran o no de Edgar Irineo.

“Aquí hablamos de omisión de cuidados por la cual un menor se encuentra en la unidad de cuidados intensivos, una omisión que tenía usted la obligación, bajo supervisión y cuidado del menor de cuatro años”, explicó el juez.

Tras más de dos horas de audiencia, la Fiscalía solicitó como medida cautelar la prisión preventiva justificada al señalar que el hombre “era un peligro”, pues podría influir en el comportamiento de los testigos y afectar la integridad del menor al querer recuperar los perros, que están actualmente en la perrera.

El juez estimó que la Fiscalía no acreditó que Edgar Irineo fuera un peligro, pues los perros fueron llevados por el Departamento de Control Animal y no se conocía si los perros eran o no de su propiedad, además de que en varias ocasiones el propio fiscal aseguró que el detenido contaba con domicilio fijo, por lo que no se justificaba la necesidad de dejarlo en prisión.

El juez ordenó como medida cautelar a Edgar Irineo acudir a firmar al Poder Judicial cada siete días y abstenerse de salir de la ciudad. Y concedió tres meses de plazo de investigación para que la Fiscalía continúe con las investigaciones.

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