Vecinos viven entre los escombros del colapso de un edificio de departamentos en La Sierra: han pasado 3 años y el gobierno los olvidó

Tijuana.- Tres años después de que un edificio con 12 departamentos colapsó en el fraccionamiento La Sierra, por un deslave de tierra, los vecinos exigen que el gobierno rehabilite una de las calles que quedó destruida y autoricen rondines de seguridad en la zona, pues el área del derrumbe con escombros se convirtió en refugio de delincuentes.

PUNTO NORTE recorrió, hoy viernes 23 de enero, la calle Tarahumara, la cual quedó destruida casi en su totalidad desde finales de marzo de 2023, cuando inició el deslave que, finalmente, el 1 de abril de ese año, terminó por colapsar el edificio.

Foto: Enrique Cortez

Algunos de los vecinos que viven sobre esta vialidad detallaron que después del derrumbe, ninguna dependencia gubernamental se ha acercado para presentar una propuesta con el fin de reparar la calle que fue destruida.

“Queremos que nos den solución, sabemos que es un terreno que no podrá operar, pero que nos digan a esta altura los vehículos pueden llegar, que pongan cimentación, dar una reparada a todo esto”, manifestó Arnaldo Osorio, quien lleva más de 20 años siendo residente del fraccionamiento.

De acuerdo a los vecinos, tras el colapso de los dos edificios de tres niveles, la zona quedó desprotegida y constantemente se han enfrentado a personas que utilizan el área para quemar basura, desmantelar carros y hasta intentar entrar a las casas habitadas para robar.

Foto: Enrique Cortez

Además, ninguna autoridad municipal, estatal o federal les ha entregado el estudio geológico que determine la causa que provocó el derrumbe, ni les ha confirmado si la zona es segura, pues al menos cinco familias aún siguen viviendo entre los escombros.

“Nos interesa que se arregle la calle y se encuentre al responsable, queremos ir por partes, porque me parece una falta de respeto que vamos para tres años y nadie viene, a nadie le importa esto”, sostuvo Juan Carlos Higuera, uno de los vecinos afectado.

Foto: Enrique Cortez

El 27 de marzo de 2023, la Dirección de Protección Civil Municipal cerró dos de los cuatro carriles del bulevar Cuauhtémoc Sur que conecta con la carretera libre Tijuana-Playas de Rosarito.

En aquel entonces, la dependencia municipal informó que un edificio ubicado sobre la calle Tarahumara del fraccionamiento La Sierra, estaba a punto de colapsar tras un deslizamiento de tierra que avanzaba de manera rápida, creciendo hasta cuatro pulgadas en una hora.

Juan Carlos Higuera detalló a PUNTO NORTE que días antes del cierre, los vecinos empezaron a escuchar que el pavimento tronaba y en la calle se llegaron a presentar grietas.

Foto: Enrique Cortez

Por lo que la Dirección de Protección Civil Municipal acudió al edificio que fue construido sobre la ladera conexo a la calle Tarahumara, para colocar engomados en rojo y desalojar a 25 adultos y dos menores, quienes residían en los departamentos.

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Foto: Enrique Cortez

También, se les solicitó a varias personas que habitaban frente al edificio y sobre la misma calle, que abandonaran la zona ante el riesgo de que el edificio colapsara y se llevara a su paso otras viviendas.

El desalojo también afectó a locales comerciales que se encontraban debajo de la ladera, pues calculaban que en cuestión de días el edificio podría caer y los escombros podrían alcanzar la mitad de los carriles del bulevar Cuauhtémoc Sur.

Mientras esperaban a que uno de los edificios colapsara, el Ayuntamiento de Tijuana, encabezado por la ex presidenta municipal, Montserrat Caballero Ramírez montó un operativo en la zona.

Foto: Enrique Cortez

Durante cinco días, elementos de la Guardia Nacional, Policía Municipal, Bomberos, personal de Protección Civil y del Ayuntamiento montaron un centro de control para monitorear y resguardar la zona de riesgo.

Fue hasta el 1 de abril de 2023, que la tierra finalmente se derrumbó, provocando el colapso de uno de los edificios que se fracturó y cayó en pedazos sobre un establecimiento de venta de vehículos, el cual fue desalojado días antes.

Foto: Enrique Cortez

“Ese día llegó el secretario de gobierno, Miguel Ángel Bujanda y nos prometió el sol, la luna, las estrellas de que iban a reparar la calle… pero cuando cayó el segundo edificio desaparecieron autoridades”, agregó Arnaldo Osorio.

Los vecinos detallaron a PUNTO NORTE, que en aquel momento, el geólogo Javier Franco Casas, del Colegio de Ingenieros Civiles, se ofreció para llevar a cabo los estudios en la zona y confirmar el por qué la tierra avanzó.

Una de las vecinas afectadas explicó que ella denunció a la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) por ser la dependencia responsable de haber ocasionado el derrumbe, tras años de no atender fugas de agua que se presentaron en la zona.

Foto: Enrique Cortez

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A nueve días de que cayó el primer edificio, la tarde del 8 de abril de 2023, colapsó el segundo edificio, donde los escombros cayeron sobre una casa de cambio que se encontraba debajo de la ladera.

Foto: Enrique Cortez

Casi tres años después de esto, los vecinos denuncian que las autoridades dejaron a la intemperie a varias familias que quedaron desprotegidas, sin conocer si el deslave de tierra seguiría avanzando, además de que les fue cortado el servicio de agua potable y luz.

Sin embargo, los mismos vecinos lograron que la CESPT construyera una red con tubos expuestos sobre la superficie, la cual fue conectada a las tuberías subterráneas para el suministro de agua.

Sin embargo, la vialidad se encuentra destruida, debajo del concreto hay partes de tierra derrumbándose y ante la falta de alumbrado, los vecinos han sido víctimas de personas que aprovechan el espacio para quemar basura.

Foto: Enrique Cortez

Además, han manifestado que tras no haber sacado los escombros que fueron resguardados en un predio de venta de vehículos, las autoridades no han querido construir una barda que delimite la entrada de personas que suben caminando por la ladera hacia la calle Tarahumara.

“Estos tres años nos han tenido con miedo la inseguridad, porque cuando empezó a pasar todo esto, teníamos a todos, pero se cayó y se fueron. Les dijimos que iban a empezar a vandalizar y eso fue lo que pasó, robos y quemas de cosas”, sostuvo uno de los vecinos.

Foto: Enrique Cortez

Por lo que ahora, solicitan que la autoridad municipal lleve a cabo rondines en la zona para evitar que delincuentes entren a robar las casas que se encuentran a la intemperie del derrumbe.

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